HOMENAJE
La Policía despidió a Nut, una compañera de cuatro patas que dejó una huella imborrable
Con profundo respeto y emoción, las fuerzas policiales rindieron homenaje a la integrante de la División Canes de la Dirección General de Unidades Especiales (DG-12), quien falleció recientemente tras dedicar su vida al servicio de la comunidad, desempeñándose en las especialidades de Búsqueda y Rastreo Específico.

Nut, una Bloodhound nacida el 22 de agosto de 2019 en las instalaciones de la propia División Canes, fue hija de Titán y Milagros, dos perros que también formaron parte de esta unidad especializada. Desde sus primeros años de entrenamiento demostró cualidades excepcionales que la convirtieron en una pieza fundamental en numerosas intervenciones policiales.
A lo largo de su trayectoria participó en múltiples operativos de búsqueda relacionados con distintos hechos ilícitos y en la localización de personas cuyo paradero era desconocido, registrando una destacada cantidad de resultados positivos. Su olfato, disciplina y capacidad de trabajo la transformaron en una aliada indispensable para los efectivos que compartieron junto a ella innumerables jornadas de servicio.
Los canes policiales cumplen un rol fundamental en la seguridad pública y en la protección de la ciudadanía. Gracias a sus capacidades sensoriales y al entrenamiento especializado que reciben, se convierten en herramientas irremplazables para la búsqueda de personas desaparecidas, el rastreo de sospechosos, la detección de evidencias y la asistencia en distintos operativos. Su labor no solo contribuyó al esclarecimiento de hechos, sino que muchas veces resultó determinante para salvar vidas y brindar respuestas a familias que atravesaban momentos de incertidumbre.

Tras varios años de labor operativa, Nut falleció el pasado 4 de junio, dejando un profundo vacío entre quienes tuvieron el privilegio de trabajar a su lado.
Durante el acto homenaje, que contó con la presencia del Jefe de Policía, Juan Carlos Serrano, reconocieron especialmente a quienes fueron sus guías y compañeros inseparables a lo largo de su carrera: el Sargento Jorge Sebastián Durio, quien acompañó a Nut en su primera etapa de formación y servicio, y la oficial inspector Valeria Edith Martínez, quien continuó esa tarea durante los últimos años de su desempeño.

En un momento cargado de simbolismo y sentimiento, ambos efectivos recibieron un reconocimiento institucional y los accesorios que Nut utilizó durante sus años de servicio, elementos que representan no solo su labor, sino también el vínculo de confianza, lealtad y compañerismo construido a lo largo del tiempo.
Más que una integrante de la fuerza, Nut fue una compañera de servicio que dejó una huella imborrable en la División Canes y en cada uno de los efectivos que compartieron con ella misiones, entrenamientos y jornadas de trabajo. Su legado permanecerá vivo en cada búsqueda, en cada operativo y en la memoria de quienes conocieron de cerca su entrega y vocación.

Su historia también refleja el compromiso de los canes policiales con la comunidad y el valor que aportan a la construcción de una sociedad más segura. Detrás de cada hallazgo, de cada búsqueda exitosa y de cada servicio prestado, existe un trabajo silencioso basado en la preparación, la confianza y el vínculo único que se construye entre el guía y su compañero canino.
Hay servidores que visten uniforme y hay otros que, con cuatro patas y un olfato extraordinario, también entregan su vida al servicio de los demás.
