Este domingo se cumple una década del Campeonato Mundial de Ajedrez FIDE, donde el búlgaro Veselin Topalov se consagró campeón mundial de ajedrez. En este informe, un repaso por el evento deportivo impulsado por el exgobernador Alberto Rodríguez Saá, que posicionó a San Luis como ejemplo y referente del juego ciencia a nivel mundial.

El 27 de setiembre de 2005 quedó inscripto en la historia de la provincia de San Luis como una de las jornadas más memorables. Esa noche pasadas las 20.30, quedó inaugurado el Campeonato Mundial de Ajedrez.

El 27 de septiembre de 2005 quedó inscripto en la historia de la provincia de San Luis como una de las jornadas más memorables. Esa noche pasadas las 20:30, quedó inaugurado el Campeonato Mundial de Ajedrez.

San Luis es sinónimo de ajedrez. Un sinónimo que empezó a construirse allá por 2005, cuando el Gobierno provincial, en la primera gestión de Alberto Rodríguez Saá, al frente del Ejecutivo provincial, y a través de la Universidad de La Punta (ULP), apostó a uno de los proyectos más significativos de su historia: la organización del Campeonato Mundial de Ajedrez de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE).

El próximo domingo se cumplirán 10 años del evento deportivo que marcó un antes y un después en la vida de los sanluiseños, y posicionó a la provincia como ejemplo y referente del juego ciencia a nivel mundial. La ULP lo recuerda así:

Todo comenzó el 15 de abril de ese año, cuando el entonces gobernador Alberto Rodríguez Saá presentó la candidatura de San Luis ante la FIDE en Qatar. Sus “rivales” eran fuertes: San Petesburgo (Rusia), Elista (Kalmikia) y Linares (España). Finalmente, el organismo que regula la actividad ajedrecística en el mundo designó a San Luis basándose en sus garantías financieras así como su ferviente entusiasmo por difundir el juego ciencia.

De este modo, comenzaron a edificarse los pilares del evento que se traduciría en una movida deportiva, cultural, educativa y turística por demás trascendente para la región.

Los preparativos se ponen en marcha: San Luis comenzaba a organizar su infraestructura para recibir a los mejores jugadores del ajedrez mundial. Para ello, realizó la puesta en valor y remodelación del Hotel Internacional Potrero de los Funes; luego, se construyó la Caja de los Trebejos, un moderno estadio ejecutado en tiempo récord (solo cuatro meses), y se reacondicionó el Aeropuerto. Se renovaron equipos sanitarios, policiales y se construyó la ruta que une Potrero de los Funes con La Punta.
Pero uno de los requisitos y servicios superlativos exigidos por la FIDE para la organización de este evento internacional era contar con un importante esquema de comunicación con el mundo: es decir, el Mundial de Ajedrez inevitablemente tenía que ser transmitido por internet.

El servicio de conectividad gratuito fue uno de los grandes protagonistas del evento. Su desembarco en la provincia se produjo después de que Alberto Rodríguez Saá realizara un viaje a Estados Unidos —en el marco de la creación de la Ley de Cine— y conociera el novedoso funcionamiento de Internet inalámbrico.

De esta manera, se planteó la inquietud de que esta tecnología podía conectar a toda la provincia sin necesidad de cableados. Con la idea planteada y con la posibilidad de que San Luis fuera sede del Campeonato Mundial de Ajedrez 2005, se creó el primer sistema de Wi-Fi de la provincia.

En este sentido, la Autopista de la Información (AUI), una revolucionaria obra gestada en 1998 bajo la gobernación de Adolfo Rodríguez Saá, a partir de la creación de un Plan Maestro con el Ministerio de Industria de Canadá, presentó un proyecto que consistía en el tendido de fibra óptica desde el Data Center a Potrero de los Funes. Esta compleja tarea se realizó sobre la montaña, en el camino que une La Punta con la localidad anfitriona del evento ajedrecístico. Es decir, la obra de la fibra se trazaba en paralelo al asfaltado del trayecto.

Fue así como se conectó a la Caja de los Trebejos y a todas las inmediaciones con wifi gratuito. Las cifras fueron contundentes: aproximadamente un millón de usuarios en simultáneo miraron las jugadas de ajedrez por internet, con un pico de tres millones de personas conectadas durante la final de la competencia.

“Fue grandioso porque permitió evaluar nuestro potencial tecnológico y, además, crecer”, evaluó Paulina Calderón, actual secretaria de Ciencia y Técnica de la ULP y quien por entonces se desempeña como jefa del Programa Comunicación y Tecnologías, dependiente del Ministerio del Progreso y a cargo de la AUI. Y aseguró: “El Mundial fue una experiencia única que nos permitió socializar en tiempo real este deporte logrando sacarlo de las cuatro paredes y convertirlo en una verdadera experiencia de democratización a través de la tecnología”.

Un sueño hecho realidad:

El 27 de septiembre de 2005 quedó inscripto en la historia de la provincia de San Luis como una de las jornadas más memorables. Esa noche, pasadas las 20:30, quedó inaugurado el Campeonato Mundial de Ajedrez: un logro que puso a la provincia en el centro del mundo deportivo.

“Le damos la bienvenida a los ocho mejores jugadores del mundo a la República Argentina, a la región de Cuyo, a la provincia de San Luis. Esta provincia que le ha dado respuesta a la exclusión social con un maravilloso Plan de Inclusión y que ha bajado el índice de desocupación a 1,4%. Las autopistas, la AUI y todos los logros cosechados en el campo social, económico y financiero nos dan derecho al progreso y a presentar nuestra provincia a la Argentina y el mundo como sede del Mundial de Ajedrez: el juego del pensamiento y la libertad”, destacó en su discurso el entonces gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, en el acto de apertura realizado en el perilago de Potrero de los Funes.

“Queremos que se sientan como en su casa, que en San Luis se sientan locales y que puedan demostrar todo su talento”, dijo Rodríguez Saá, ante los miles de personas que se habían convocado para recibir a Rustam Kasimdzhanov (Uzbekistán), defensor del título; Michael Adams (Inglaterra), Judit Polgar (Hungría), Peter Leko (Hungría), Viswanathan Anand (India), Veselin Topalov (Bulgaria), Alexander Morozevich (Rusia) y Peter Svidler (Rusia).

Del 29 de septiembre al 14 de octubre, cruces inolvidables y jugadas magistrales se sucedieron a lo largo de 14 encuentros, con un cronograma “round robin” a doble vuelta, de todos contra todos. En el último match, tras acordar tablas en 18 movimientos con la húngara Polgár, el ajedrecista búlgaro Topalov, quien venía liderando la tabla de posiciones, se quedó con el título de campeón mundial de ajedrez.

“Todo el torneo tuvo una constante: la combatividad ante todo y mucha emoción”, recordó en entrevista Claudia Amura, jefa del Programa Ajedrez de la ULP y quíntuple campeona argentina de ajedrez. “Era como tener un evento de Fórmula 1; los mejores estaban entre nosotros y todo el mundo podía seguirlo por internet”, evocó también Gilberto Hernández, actual jugador Nº 1 de México y formador de la Escuela de Talentos de la ULP.

El domingo 16 de octubre, pasadas las 19:00, después de días de intensa actividad, el nuevo campeón mundial de ajedrez recibió su merecido premio en medio de un clima de emoción, felicidad y orgullo. “La entrega de premios se preveía sobria y sencilla pero la Caja de los Trebejos resultó pequeña para la ocasión”, recordó Amura.

El cierre estuvo en manos de Veselin Topalov, quien ocupó los micrófonos y la atención del público. El GM tuvo palabras de agradecimiento para la organización y cada frase se premió con aplausos. Al final de su discurso bromeó: “Creo que San Luis me ha querido tanto que pienso postularme para las próximas elecciones”.

El búlgaro Veselin Topalov se consagró campeón mundial de ajedrez.

El búlgaro Veselin Topalov se consagró campeón mundial de ajedrez.

El legado del Mundial:

“El Mundial de 2005 fue, sin dudas, el mejor de la historia por su calidad organizativa y apuesta tecnológica de vanguardia. Allí nació la fibra óptica, hoy el eje central de la Agenda Digital Sanluiseña y de la verdadera inclusión social”, evocó la jefa del Programa Ajedrez de la ULP.

Por su parte, Hernández destacó: “El recuerdo de todos los jugadores sobre este Mundial es muy positivo. Actualmente, en la FIDE se tiene a San Luis como una sede de posibles grandes eventos”.

Uno de los objetivos del Mundial era que una nueva generación de niños y jóvenes argentinos y del mundo aprendieran a jugar al ajedrez, pero más importante aún, aprendieran a pensar.

Esta fue la semilla que San Luis comenzó a regar con esfuerzo y dedicación, a través de la ULP, para acercar el juego ciencia a todos los sectores de la población. Hoy, los frutos de esta tarea están a la vista: el 50% de los habitantes de San Luis juegan ajedrez gracias a la ULP y a la firme decisión del Estado provincial. “Esto es imposible de lograr con otro deporte. Podés tener afición y mirar algunos, pero ser parte de ello no siempre es posible”, destacó Amura.

Nota y foto: Prensa ULP.

Corrección: Mariano Pennisi.