En homenaje a la impresión del primer sello postal argentino, en el año 1953, el primer Congreso Argentino de Filatelia, instituyó el 21 de agosto como Día del Filatelista Argentino. La Caja Social y Financiera, del Ministerio de Hacienda y Obras Públicas, saluda a todos los coleccionistas de la Provincia.

En San Luis, desde el año 2010 y 2011 respectivamente, a través de las Estampillas de Ahorro San Luis y las Estampillas Escolares Ahorro para Mi Futuro, se lleva adelante una política innovadora e inédita en nuestro país, con la cual el Gobierno de la Provincia pretende tanto inculcar la cultura del ahorro como promover la cultura filatélica.

Por eso en su día, desde la Caja Social y Financiera, dependiente  del Ministerio de Hacienda y Obras Públicas, saluda a todos los filatelistas y coleccionistas de San Luis quienes día a día atesoran imágenes emblemáticas, personalidades y símbolos culturales, escenas del pasado, paisajes y especies propios de cada territorio.

Por ese valor patrimonial, es que la pasión filatélica no se trata de una mera acumulación de sellos, sino que supone un compromiso con la memoria que esas cifras conllevan, en su travesía por el mundo epistolar. La Caja Social y Financiera destaca además, la labor del Centro Filatélico Mercedino cuyo Presidente, el Ing. Osvaldo Barbosa, colabora en forma permanente para la difusión y el desarrollo de la actividad filatélica, que posee un gran valor cultural.

Un poco de historia

Esta primera estampilla de Argentina, comenzó a circular un 21 de agosto de 1856, en la provincia de Corrientes. El sello fue diseñado por un inmigrante francés, Matías Pipet, quien fue el grabador de la única plancha en cobre en la que fueron impresas las diecisiete emisiones emitidas hasta 1880, año en que fueron nacionalizados los servicios postales.

Los sellos fueron impresos en papel de seda (barrilete), en tinta negra y con el contorno liso. La estampilla tenía la efigie de la Diosa Ceres, nombre latino de la deidad de la agricultura, imitación de los primeros sellos postales franceses y el valor era el de un real. El sello había sido encomendado a Pipet, por el Dr. Juan Pujol, por entonces Gobernador de Corrientes, quien trajo la idea del timbrado postal, de un viaje que había realizado por Europa. Al regresar de su viaje, el Dr. Juan Pujol, estableció el timbrado postal en Corrientes.

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 Nota y foto: Prensa Ministerio de Hacienda