TESTIMONIO
“Esta casa es de ellos, es de los chicos”
Marisa Parrilla, cumplirá el sueño de la vivienda propia junto a sus hijos Agustín y Sebastián. Tras décadas de espera y perseverancia, el programa habitacional ‘Tenemos Futuro’ convirtió su anhelo familiar en realidad.

Marisa Parrilla se mudará el 21 de noviembre a la casa 5 de la manzana 455 del nuevo barrio que emerge en la zona sur de la ciudad de San Luis. Junto a sus hijos Agustín (25) y Sebastián (26) hacían planes, recorriendo lo que será su nuevo hogar.
“Estamos en el comedor, que va a ser una cocina-comedor, ahora está toda abierta pero bueno, pensamos ampliarla, poner una barra, la mesa y la sillas, una vez que tengan la mesada en la cocina, acomodar todo”, compartió.
Marisa recordó que antes que naciera Agustín, su hijo del medio (ella tienen tres varones)” veníamos con el tema de las viviendas, en un plan estuve pagando un par de cuotas y bueno no se dio, después me fui a vivir a otro lado un par de años y después, en el 2011 me volví a inscribir y tampoco se dio, no salí adjudicada, no sé qué pasó con esas viviendas, pero bueno, hoy por hoy estamos aquí”, resumió, queriendo vivir este presente y dejar atrás un pasado que, al inscribirse a ‘Tenemos Futuro’ dijo: “Que sea lo que Dios quiera” … y Dios quiso.
“Me desperté temprano en la mañana, puse la tele para ver el sorteo y bueno, arrancó y digo ‘me voy a hacer un mate cocido, me voy a hacer el desayuno’ estaba sola en casa. Fui a la cocina puse el agua, esperé, fui al baño, me lavé la cara, me lavé los dientes, cuando volví, veo en mi teléfono un mensaje de un compañero de trabajo: ‘¡Mara, sos vos!, me dice. Y yo digo: ‘no, no puede ser’. Lo miro de vuelta al teléfono y sí, evidentemente salía mi nombre”.
Tras escuchar al gobernador Poggi anunciar la fecha de entrega de las viviendas, Marisa confesó: “Cuando dijo el 21 de noviembre, yo dije: ‘El 20 a la noche estoy acá, con el camión con todo para mudar, para agarrar la llave de la casa”, y estalló en carcajadas.
La espera por el techo propio tiene, prácticamente, la edad de sus hijos. “Durante más de 26 años esperando tener la casa, que como muchos dicen, y yo lo voy a decir, porque también sé que es así, es la casa para ellos. Yo se la debía a ellos, 26 años prometiéndoles una casa y hoy se las puedo dar. Entonces, esta casa es de ellos, es de los chicos”, concluyó.
