UNA HISTORIA MÁS DE VIDA
Entre estadísticas y acordes: “No es un comienzo, la música siempre estuvo ahí”
Gustavo Emmanuel Roca, jefe de tiene 39 años y desde hace tiempo está al frente del área de Epidemiología del Hospital Central ‘Dr. Ramón Carrillo’. El analista químico también es un apasionado por la música y dentro de poco tendrá su primer lanzamiento oficial en Spotify, Apple Music y YouTube.

Hay historias que se construyen de a poco, casi en silencio, hasta que un día encuentran el momento de salir. La de Gustavo Emmanuel Roca es una de esas. Tiene 39 años y desde hace tiempo está al frente del área de Epidemiología del Hospital Central ‘Dr. Ramón Carrillo’. Llegó cuando el área recién empezaba a dar sus primeros pasos y fue parte de ese “caminito”, como él mismo lo llama, hasta convertirse en referente de un sector clave para la vigilancia sanitaria de la provincia.
Sobre su trabajo, explica: “Nuestra área es muy importante sobre todo por el nexo que tenemos en la provincia con todas las redes públicas, porque más allá de que vigilemos todo lo que pase dentro de un hospital, tenemos que hacer el seguimiento de qué pasa con el afuera, con el paciente”. Habla de la vigilancia, el seguimiento de casos, la notificación de eventos, y de cómo esa tarea ubica al hospital entre los primeros puestos a nivel nacional “tanto en el número como en la calidad de la carga, sobre todo de la información que va junto a cada evento”.
De su familia dice: “Nosotros somos cuatro nada más, mis padres y mi abuela, así que somos muy unidos. La familia se va achicando cada vez más y uno va creando más vínculos con los que están más cercanos. Pero se dio así, así que somos los cuatro y hace un tiempo que estamos”. Y sobre su trabajo diario agrega: “Me gusta mucho lo que hago, me gusta estar en el hospital, disfruto mucho las tareas, trabajo en equipo, y eso me incentiva a seguir proponiendo, a pensar en nuevos proyectos”.
Pero hay otra parte de Gustavo que durante años vivió puertas adentro, casi como un secreto propio. “Siempre me gustó la música”, dice, y en esa frase simple se esconde una historia larga. “Empecé hace mucho tiempo con un programa que me compartieron para hacer música, producción musical digital, sin saber nada de música. Después probé con un teclado, me compré una guitarra, y siempre fui muy autodidacta, nunca estudié oficialmente”. Reconoce que en los últimos tiempos había dejado un poco de lado ese costado suyo: “Esto era como mi cable a tierra, experimentaba con eso”.
Nunca se lo mostró a nadie. “Nunca lo hice público, ni siquiera con mis amigos”, cuenta.

Hasta que la vida le tendió un puente inesperado. De chico había sido fanático de una banda sueca —A-Teens — que, después de desaparecer durante unos 25 años, volvió a aparecer. “Era una banda sueca, era inimaginable que en algún momento de la vida la iba a ver, porque aparte es una banda que empezó ahí y después desapareció”. Cuando se enteró de que iban a tocar en Chile, se sumó a los grupos de fans de la región: “Empecé a buscar y agregarme al grupo de fans de Chile, de Argentina, gente de mi edad que también quería volver a recordar”. Ahí se le ocurrió compartir un remix propio, “porque nunca más tuvieron nada”. No esperaba nada, pero “empezaron a compartir la fanpage, de Chile, de Brasil, de España, de Europa, me empezaron a compartir en los reels”.
Ese pequeño gesto fue el que terminó de mover algo que estaba guardado hacía años. “Decidí mostrar otra faceta. A partir de la repercusión que tuve con lo que hacía, decidí que lo iba a hacer oficial, porque esto es lo que siempre hice para mí, sin pensar en ser famoso, pero es parte mía también”, relata. Cuenta también cómo trabaja: “Yo hago todo de cero, la batería la hago parte por parte y voy escuchando, yo hago el bajo, compongo la canción de cero, no es que sea parte de otra, es una composición y tiene una historia y tiene algo de mis sentimientos”. Así arrancó un camino distinto: empezó a trabajar con productores y diseñadores, tramitó su registro como músico en Argentina y, hace dos semanas, le llegó la aprobación de las plataformas digitales. Esta semana, la noticia que esperaba: ya tiene fecha para su primer lanzamiento oficial en Spotify, Apple Music y YouTube.
Sobre su forma de componer, dice que todo empieza con un teclado: “A ver con qué acordes voy a hacer este tema, sería como el sonido que empieza a resonar y que abre toda una rama, a partir de estos acordes cómo sería un bajo para esto, un sintetizador”. Y agrega: “Tengo que estar inspirado y conectado con lo que estoy haciendo, es como si hiciera un cuadro, tiene que nacer la inspiración”. Sobre sus influencias: “Me gustaba mucho escuchar los arreglos, los ritmos. Puedo estar escuchando en mi lista de Spotify y pasar de folklore a disco, a rock, a clásica. Me gustaba mucho ABBA, y también tuve mucha influencia del pop y de la música electrónica”. Aclara, sobre lo que viene: “Estas producciones que quiero hacer tienen su lado electrónico, pero es más tranqui, más pop, no es electrónica muy dura”.
También ya piensa en compartir lo que hace: “Mi idea es colaborar con otros artistas de San Luis que ya me han pedido cuando se empezaron a enterar, de distintos géneros, folclore, otros que hacen Trap, otros que hacen rock. Me encantaría que nos encontremos y mostrar otra faceta, compartir algo que para mí también ha sido parte mía”.
Hay un detalle que lo conmueve especialmente. Cuando fue al Centro Cultural Puente Blanco con la idea de anotarse en producción musical, los profesores escucharon lo que ya sabía hacer y le dijeron algo que nunca olvidó: “Lo que vos hacés es un trabajo final de producción musical, tal vez te falta la teoría, pero lograste que un acorde se arregle con otro y creaste un estilo”.
Sobre lo que significa la música para él, reflexiona: “Para mí la música es esa caricia que tenés para bajar un cambio, para conectar, y esa conexión siempre te acompaña, es como una compañía que siempre está en todo momento“. Y sobre lanzar por fin su trabajo al mundo: “No me importa ni la cantidad de vistas ni ser famoso, sino poder transmitir, porque es tu arte, es algo que se transmite así como la emoción”.
A su historia personal la tituló “1979”, en referencia a esta primera producción oficial. Pero para él no es exactamente un comienzo: “No es un comienzo, porque la música siempre estuvo ahí. Es un nuevo momento, uno que tenía muchas ganas de compartir”. Un momento en el que decidió, por fin, compartir algo que tenía guardado en su corazón: la música, entre estadísticas y acordes.
