AÑO DE LA EDUCACIÓN
La ULP recibió a la comunidad Pinkanta del pueblo Huarpe
El encuentro incluyó una ceremonia ancestral, un balance de los talleres vigentes y un recorrido por el campus, todo con el objetivo de fortalecer la educación intercultural bilingüe.

La Universidad de La Punta (ULP) continúa avanzando a paso firme en la incorporación de saberes ancestrales de las comunidades originarias. En esta oportunidad, el rector, Luis Quintas, y secretarios de gestión de la casa de estudios firmaron nuevos convenios de trabajo con miembros de la comunidad Huarpe Pinkanta y sus docentes. El propósito central del encuentro fue coordinar la implementación de nuevos talleres culturales y de sabiduría ancestral, destinados tanto a las escuelas públicas digitales como al resto de la sociedad.
La jornada comenzó con una ceremonia tradicional de profundo significado simbólico y prehistórico. El sahumado representa un proceso de sanación, bendición y limpieza energética para las etapas que comienzan. “Queremos bendecir este convenio, este contrato tan lindo que nos visibiliza a través de una universidad intercultural. Es fundamental darle un margen importante a los pueblos originarios, a los jóvenes y a los ancianos, porque la cultura Huarpe y la lengua originaria continúa viva”, aseguraron desde la comunidad.

La ULP desarrolla un trabajo sostenido con las comunidades de Guanacache y el Pueblo Ranquel mediante talleres para alumnos. Ahora, ese lazo se expande hacia la comunidad general. Al respecto, el secretario general, Juan Carlos Zabala, destacó: “Gracias a la iniciativa de la profesora Catalina Barroso Suárez, estamos saliendo a la comunidad y ofreciendo un taller en el Instituto de Idiomas que ya cuenta con 120 inscriptos”.
Por su parte, Gisela Gordillo, integrante de la comunidad ‘Pinkanta’, explicó la relevancia que tienen estos espacios institucionales: “La ULP nos da visibilidad y eso nos otorga un espacio en la currícula para que los niños se eduquen y crezcan con una base cultural más rica, reconociendo a los pueblos que son parte de la sociedad desde hace 500 años”, señaló.

La visita propició un espacio de convivencia y descubrimiento mutuo. Los integrantes de la comunidad Huarpe se alojaron en las residencias universitarias y recorrieron las instalaciones del campus. Este acercamiento les permitió conocer de cerca la vida universitaria y la oferta académica de la ULP, una posibilidad concreta de proyectar futuros estudios a los alumnos de la comunidad Pinkanta.
“Fuimos muy bien recibidos. Nos comentaron sobre las carreras que tienen en la Universidad y la posibilidad de cursar de forma virtual. A mí me gustan mucho las propuestas de idiomas y la carrera de software. Para quienes no hemos tenido antes la oportunidad de estudiar, encontrar estas facilidades es algo muy valioso”, compartió Gordillo.

En sintonía, la referente de educación de la comunidad Huarpe, Samay Tayta Ya Umuk, encuadró la visita en un marco de reciprocidad: “Este viaje que realizamos junto con integrantes y autoridades del territorio tiene como fin el intercambio de saberes y la valorización de la interculturalidad”.
Actualmente, la educadora está a cargo del taller virtual ‘Memoria Viva e Identidad del Pueblo Huarpe: Procesos de reconocimiento desde la educación intercultural’, una propuesta que desarrolla a través del Instituto de Idiomas desde el pasado 4 de mayo.

“La iniciativa tiene una gran repercusión. Es un acercamiento vital para quienes estamos comprometidos en enseñar la memoria y compartirla con la sociedad. Muchas veces lo que se conoce está solo en los libros, pero los pueblos hablan de una historia viva y eso es lo que estamos transmitiendo en este taller”, explicó la docente, reafirmando que la cosmovisión, las prácticas y la lengua indígena siguen vigentes en el territorio.
La jornada concluyó con un recorrido por el área de Divulgación Científica, donde la delegación visitó la Maqueta Explora San Luis y la Planta de Reciclado. Dana Sosa, la integrante más joven del grupo, se mostró entusiasmada con las iniciativas sustentables del campus. “Estuvo muy interesante, me encanta la idea de proteger la tierra y que existan estos proyectos con las plantas y los animales. Al final, de ahí es de dónde venimos y con los que convivimos”, concluyó.



