Un grupo de jóvenes visitó el vivero que el Gobierno de San Luis posee en la ex Colonia Hogar. El objetivo fue aprender cómo se producen las especies autóctonas para ayudar en la remediación de las más de 370.000 hectáreas afectadas.

El objetivo fue aprender cómo se producen las especies autóctonas para ayudar en la remediación de la Cuenca del Morro.

El objetivo fue aprender cómo se producen las especies autóctonas para ayudar en la remediación de la Cuenca del Morro.

La sanción de la Emergencia Ambiental en la Cuenca del Morro fue el puntapié inicial para que el Ejecutivo provincial inicie un sinfín de acciones que buscan restablecer su balance hídrico y recuperar sus suelos degradados. Estas tareas son mucho más productivas cuando diferentes grupos, organizaciones y ONG se suman, aportando su granito de arena.

Esto es lo que sucede con un grupo de jóvenes de La Punilla, quienes, movilizados por las más de 370.000 hectáreas afectadas, iniciaron un proyecto de producción de nativas en su localidad.

En la mañana de este miércoles, la comitiva visitó el vivero de nativas que posee el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción en la ex Colonia Hogar. El objetivo fue conocer el trabajo y la experiencia del Gobierno de San Luis en lo que refiere a la producción de plantas autóctonas.

En La Punilla, los jóvenes producen caldenes, algarrobos, molles, espinillos, robles, fresnos, chañares y álamos.

En La Punilla, los jóvenes producen caldenes, algarrobos, molles, espinillos, robles, fresnos, chañares y álamos.

“Cuando se estableció la Emergencia Ambiental nos comprometimos a ayudar. Con este proyecto buscamos generar conciencia y reproducir nativas porque queremos generar biodiversidad y que la fauna silvestre pueda vivir en estos espacios”, aseguró el impulsor del proyecto, Guillermo Concari, y añadió: “A partir de las becas de la Secretaría de la Juventud hicimos una convocatoria para quienes querían sumarse y formamos un buen equipo de trabajo”.

Laidi Real, Daihana Andrada, Ayelén Real, Johana Reich, Gisela Real y Eugenia Torres son quienes, junto a Concari, se dedican a la producción de caldenes, algarrobos, molles, espinillos, robles, fresnos, chañares y álamos.

Cuando crezcan, estas plantas serán obsequiadas a los productores de la zona bajo una simple condición: que las cuiden. “Nosotros te las obsequiamos con el compromiso que las vas a cuidar con el mismo amor con el cual las producimos. Nos lleva mucho tiempo y esfuerzo producirla, por eso queremos que la gente las plante donde realmente las necesitan”, concluyó Concari.

 

Nota y fotos: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.