CONEXIÓN CON LA FE
La Fiesta Patronal en honor a San Roque volverá a reunir a peregrinos y visitantes
Al pie de la Sierra de los Comechingones, donde la naturaleza y la espiritualidad parecen caminar de la mano, la comunidad de Piedra Blanca Abajo se prepara para vivir el domingo 16 una de las celebraciones religiosas más entrañables del calendario merlino.

Cada agosto, la pequeña Capilla San Roque abre sus puertas para recibir a los fieles que llegan a agradecer, pedir protección y renovar su fe ante uno de los santos más venerados por el pueblo cristiano. Protector de los enfermos y peregrinos, San Roque es también reconocido como patrono de los animales, razón por la cual la celebración adquiere un carácter muy especial y profundamente emotivo.
La oración y el encuentro en la fe, fortalecen los lazos de la comunidad. Es una invitación a redescubrir el valor de la solidaridad, la esperanza y la fe compartida, valores que han acompañado a generaciones de familias serranas.
El domingo 16 de agosto, cuando la comunidad celebre la Fiesta Patronal en la Capilla San Roque de Piedra Blanca Abajo. La jornada comenzará a las 16:30 con la celebración de la Santa Misa, seguida por la tradicional procesión que recorrerá los alrededores del templo, acompañando la imagen del santo entre oraciones, cantos y muestras de profunda devoción.

Como es costumbre, al finalizar los actos religiosos se compartirá el tradicional chocolate, un gesto sencillo que simboliza la hospitalidad y el espíritu fraterno que caracteriza a estas fiestas patronales.
En consonancia con la figura de San Roque, se invita a los asistentes a concurrir con sus mascotas, que podrán participar de la celebración siempre con correa y collar, renovando una tradición que recuerda el estrecho vínculo del santo con los animales y la creación.
Para quienes visitan Merlo durante agosto, participar de esta celebración significa adentrarse en una experiencia auténtica, donde la fe se integra con el paisaje, la historia y la hospitalidad de su gente. En un entorno privilegiado, rodeado por las sierras y la tranquilidad de Piedra Blanca Abajo, la fiesta patronal invita a vivir el turismo desde una mirada más profunda: la del encuentro con las raíces, las tradiciones y el patrimonio espiritual que enriquecen la identidad de San Luis.
Cada campanada, cada paso de la procesión y cada abrazo compartido al finalizar la jornada recuerdan que estas celebraciones trascienden el tiempo. Son la expresión viva de una comunidad que mantiene encendida su fe y que abre sus puertas para recibir a quienes deseen descubrir uno de los tesoros culturales y espirituales de la Villa de Merlo.
