TURISMO Y CULTURA

Cuando un cuento se convierte en una forma de mirar y sentir el mundo


En la Casa del Poeta, la ilustradora y docente Emilia Marzi coordina un taller que combina literatura, arte y creación para niños de 6 a 9 años. La propuesta busca recuperar el tiempo de la contemplación, estimular la imaginación, la mirada crítica y la expresión personal.

La propuesta busca recuperar el tiempo de la contemplación, estimular la imaginación, la mirada crítica y la expresión personal.

En medio de una rutina marcada por la velocidad, las pantallas y la sucesión constante de estímulos, una hora y media puede convertirse en un espacio para detenerse. Los jueves, en la Casa del Poeta, ese tiempo está dedicado a los cuentos, las imágenes y la imaginación.

Ahí funciona el taller de Arte y Literatura infantil, coordinado por la ilustradora y docente Emilia Marzi. La actividad propone un recorrido que comienza con la lectura y la narración de un cuento y continúa con actividades artísticas a partir de las imágenes, las emociones y las ideas que la historia despierta.

“En tiempos acelerados donde la rutina diaria marca el paso de los días, hay un momento, una hora y media, donde todo se detiene, y escuchamos un cuento”, explicó Marzi.

Desde 2025, el taller busca construir un vínculo entre lo que llega desde afuera (una narración, una imagen, una historia) y aquello que cada niño puede elaborar desde su propia experiencia. “Es casi como un ritual, es nuestro momento de conectar con la fantasía y la creatividad”, señaló la docente.

Del cuento a la creación

Cada encuentro parte de un libro diferente. Los participantes conocen distintos géneros literarios, autores e ilustradores y participan de narraciones orales. Después llega el momento de conversar sobre lo leído y transformar las impresiones en una producción propia.

Para Marzi, esa dinámica entre recibir y crear es central: “Este movimiento de emociones, imaginación, vocabulario y perspectivas es pura construcción de nuevos pensamientos”.

La propuesta también busca ofrecer una experiencia diferente de la que habitualmente plantean las pantallas. En ellas, los niños pueden elegir qué mirar o a qué jugar, cambiar de contenido cuando algo deja de interesarles y avanzar rápidamente de una experiencia a otra. “El taller intenta romper ese esquema”, indicó Marzi.

En cambio, frente a un libro, el tiempo se vuelve parte de la experiencia. Hay que detenerse en una imagen, volver una página, descubrir un detalle o escuchar nuevamente una historia. “Un libro es un lugar seguro donde los niños pueden entrar, perderse, deambular y volver”, escribió el reconocido ilustrador Maurice Sendak, una frase que Marzi toma como referencia para pensar su trabajo.

Aprender a mirar

La literatura es, para Marzi, mucho más que una herramienta para acercar historias. También puede ser una puerta de entrada a la cultura visual. “Los libros ilustrados son el primer museo al que acuden las infancias”, recuerda que alguna vez escuchó decir a un colega. La frase resume una de las ideas que atraviesan el taller: antes incluso de aprender a leer de manera convencional, los niños ya están interpretando imágenes.

Para la docente, el arte tiene un papel particular. “Como trabajadores del arte y educadores entendemos que el arte, en cualquiera de sus expresiones, muchas veces incomoda. ¿Qué sensaciones surgen al conocer una obra?, ¿por qué me parece linda, rara, incómoda, oscura, pegajosa? y un montón más de adjetivos que pueden aparecer en la observación. Esos momentos de análisis sin parámetros para juzgar, esas experiencias subjetivas, ayudan a formar individuos capaces de dar una opinión desde su sentir”, reflexionó.

“Conocemos historias, conocemos artistas y sus historias, entrenamos la mirada y aceptamos las diferencias. Con esa base, nos damos el gusto, luego, de crear nuestras propias historias”, destacó.

Una formación entre el diseño, la ilustración y los aprendizajes compartidos

Marzi nació en Buenos Aires en 1986 y se formó inicialmente como diseñadora gráfica en la Universidad de Buenos Aires. Más tarde continuó su recorrido por distintos talleres de ilustración y realizó una formación pedagógica que le aportó nuevas herramientas para trabajar con niños y adultos.

Su trayectoria como ilustradora incluye libros publicados en Argentina, Estados Unidos, Canadá y Chile, entre ellos Papa Papatín (Abrancancha, 2022), Poopasaurus (Plum Coconut, 2022), ¡Te encontré, Yaguareté! (Lecturita, 2023), A mi altura (Psileemos Cuentos, 2023), Minicuentos (El Ateneo, 2023), Wash your Hands (Mocha Says, 2023), Let’s Draw (Plum Coconut, 2023), Cuentos Clásicos (El Ateneo, 2024), Cof Cof (Muñeca de Trapo, 2025) y Así entrena Mamá Rana (Lecturita, 2025).

El taller de Arte y Literatura infantil se realiza cada jueves a las 17:00, en la Casa del Poeta, ubicada en Merlo. Está destinado a niños y niñas de 6 a 9 años. La actividad es arancelada y requiere inscripción previa. Para obtener información, se puede contactar al 11-5311-8142.



Ultimas Noticias