El Ministerio de Salud brinda una serie de recomendaciones para prevenir la transmisión de este enfermedad. 

El dengue es una enfermedad causada por un virus (existen cuatro variantes del virus del dengue, los serotipos 1,2, 3 y 4), que se transmite a través de la picadura de un mosquito perteneciente al género Aedes, siendo en nuestra Región el principal vector de la enfermedad el Aedes aegypti.

Este mosquito tiene hábitos domiciliarios, por lo que la transmisión es predominantemente doméstica. Pueden picar a cualquier hora del día, aunque generalmente lo hacen en las primeras horas de la mañana y en las últimas horas de la tarde. En algunas ocasiones, el Aedes aegypti se alimenta en los ambientes interiores durante la noche si hay luces encendidas.

El Aedes aegypti fue detectado nuevamente en Argentina a partir del año 1984, y se distribuye actualmente desde el norte del país hasta las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Mendoza (incluido San Luis).

El dengue es un problema creciente para la salud pública mundial, debido a varios factores: el cambio climático, la insuficiente provisión de agua potable que obliga a su almacenamiento en recipientes caseros habitualmente descubiertos, la inadecuada recolección de residuos y la gran producción de recipientes descartables que sirven como criaderos de mosquitos al igual que los neumáticos desechados. A esto se suman el aumento de viajes y migraciones, y la no existencia de una vacuna para prevenir la enfermedad.

Estos mosquitos se desarrollan en envases caseros que puedan almacenar agua, como por ejemplo tachos, tanques, floreros, porta macetas y otros. También recipientes extradomiciliarios como aljibes, neumáticos, piletas en desuso, residuos orgánicos, algunas plantas, botellas, latas, envases plásticos y otros, sirven para el desarrollo de los mosquitos.

Para que ocurran casos autóctonos de dengue en una población, se requiere la presencia del mosquito, del virus y de personas susceptibles. Esto está influenciado por algunos factores ambientales como la temperatura media entre otros, que modifican la capacidad del vector para el desarrollo de la infección viral y su transmisión.

Si bien San Luis no ha evidenciado, hasta el momento, una endemia de dengue en su territorio, se verifica la presencia del vector en la mayoría de su territorio. Por lo tanto, la introducción del virus dengue en la provincia se ha producido a partir de viajeros infectados provenientes de países con circulación viral. Dicha situación epidemiológica requiere un sistema de vigilancia altamente sensible para captar cada caso sospechoso. En esta etapa (denominada prebrote), se requiere contar con información oportuna y pormenorizada de cada caso que permita la investigación y acciones de bloqueo tendientes a minimizar el riesgo de transmisión autóctona.

Todo caso de dengue cuyo período de viremia transcurra en la provincia, constituye un riesgo para la salud pública y desencadena las acciones de control de manera inmediata y, en todo caso, en menos de 72 horas desde el momento de tomar contacto con el servicio de salud.

Al no existir la vacuna, la única forma de controlar la enfermedad es prevenirla. Las mejores medidas de prevención son:

_ La detección rápida y temprana de los casos mediante la vigilancia de síndromes febriles inespecíficos.

_ El aislamiento entomológico de los pacientes enfermos (protección de las picaduras) de dengue mientras se encuentren febriles: uso de repelente, insecticidas y telas mosquiteras.

Información a la población

Informar al paciente, la familia y la comunidad sobre la enfermedad, el mosquito, el modo de transmisión y los métodos de prevención, explicando:

_ Que el dengue se transmite siempre por la picadura de un mosquito, infectado por dicho virus.

_ Que el mosquito pone sus huevos en lugares donde haya agua estancada.

_ Que los síntomas del dengue son fiebre, cefalea, dolor retroorbitario, mialgias, artralgias, erupción cutánea y manifestaciones hemorrágicas leves

_ Que si alguien tiene esos síntomas debe concurrir a un servicio de salud, donde evaluarán si pueden ser debidos a dengue.

_ Que el tratamiento depende de la gravedad del cuadro.

_ Que no existe en la actualidad una vacuna para prevenir la enfermedad.

Control del mosquito y sus criaderos

Hay acciones simples y económicas que pueden ayudar al control:

_ Descacharrado: el tratamiento mecánico de potenciales criaderos (tapar, colocar bajo techo, rellenar con arena o voltear: floreros, tachos, latas, botellas, neumáticos en desuso, otros) y/o su eliminación cuando sean considerados basura.

_ Desmalezado y ordenamiento ambiental: Mantener los alrededores de la vivienda sin malezas, con el pasto cortado, ordenado, evita la proliferación de cualquier otra fauna nociva y permite detectar rápidamente la existencia de criaderos.

_ Evitar la picadura de mosquitos: Implementar las conductas de autocuidado, como el uso de mosquiteros en puertas y ventanas, el uso de repelentes, y espirales o tabletas repelentes en los domicilios.

Si controlamos la proliferación de los mosquitos, evitaremos la transmisión de la infección:

_ Revise su casa, su lugar de trabajo y las zonas de los alrededores como jardines y quintas, en búsqueda de recipientes que puedan acumular agua estancada, y que no tenga ninguna utilidad.

_ Elimine el agua de los huecos de árboles, rocas, paredes, pozos, letrinas abandonadas, rellene huecos de tapias y paredes donde pueda juntarse agua de lluvia.

_ Entierre o elimine todo tipo de basura o recipientes inservibles como latas, cáscaras, llantas y demás recipientes u objetos que puedan almacenar agua.

_ Ordene los recipientes útiles que puedan acumular agua, colóquelos boca abajo o colóqueles una tapa.

_ Mantenga tapados los tanques y recipientes que colectan agua o pueden recolectarla si llueve.

_ Cambie el agua de los floreros, platos bajo macetas, colectores de desagües de aire acondicionad o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada tres días y frote las paredes del mismo. De ser posible, utilice productos alternativos en lugar de agua (geles, arena húmeda sin que el nivel de agua supere la superficie de la arena).

_ Cambie el agua cada 3 días y lave con esponja los bebederos de animales.

_ Mantenga limpias, cloradas o vacías las piletas de natación fuera de la temporada.

_ Mantenga los patios desmalezados y destapados los desagües de lluvia de los techos.

_ Si se están llevando a cabo tareas de eliminación de objetos inservibles que acumulan agua, participe activamente en estas tareas y facilite que se desarrolle el trabajo.

Tenga en cuenta que durante los meses de temperatura muy baja los mosquitos adultos mueren, pero sus huevos, permanecen en los recipientes, aún cuando éstos no contengan agua, por lo que la eliminación o limpieza de los mismos es indispensable.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Salud.