MINISTERIO DE SALUD
La Maternidad sumó tecnología de alta precisión para cuidar el cerebro de los recién nacidos
El Gobierno incorporó un sistema de monitoreo cerebral a la terapia intensiva de la ‘Doctora Teresita Baigorria’. El equipo fortalece la detección de alteraciones neurológicas y aporta información clave para tomar decisiones en momentos críticos.

Cuando un recién nacido requiere cuidados intensivos, detectar a tiempo una alteración puede ser determinante para orientar su tratamiento. Con ese objetivo, el Gobierno, a través del ministerio de Salud, incorporó un monitor cerebral neonatal a la Maternidad Provincial ‘Doctora Teresita Baigorria’, como parte de su política de fortalecimiento de la atención maternoinfantil y de los servicios de alta complejidad.
El nuevo equipamiento amplía la capacidad del sistema público para cuidar a los bebés más vulnerables. Permite observar de manera continua y en tiempo real su actividad eléctrica cerebral, advertir alteraciones que pueden pasar inadvertidas y brindar al equipo profesional más información para intervenir oportunamente.
Se trata del Olympic Brainz Monitor (OBM), de Natus, incorporado a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Su utilización contribuye al seguimiento de recién nacidos en estado crítico, a la evaluación de los tratamientos y al abordaje de situaciones que requieren decisiones rápidas y precisas.

Más capacidad para actuar en las primeras horas de vida
Una de sus principales aplicaciones es la evaluación de bebés con encefalopatía hipóxico-isquémica, una lesión asociada a la falta de oxígeno y de un adecuado flujo sanguíneo al cerebro. En estos casos, las primeras horas de vida son fundamentales: el monitor aporta información que, junto con la evaluación clínica, ayuda a definir la indicación de hipotermia terapéutica y a realizar el seguimiento durante el tratamiento.
Además, permite advertir alteraciones compatibles con convulsiones que no siempre producen movimientos u otras manifestaciones visibles. Contar con este recurso facilita su detección y aporta elementos para evaluar la respuesta a la medicación. También contribuye al seguimiento de la función cerebral de prematuros y otros recién nacidos de alto riesgo.

