CONEXIÓN CON LA HISTORIA

El Día del Cabildante Puntano, honra el compromiso de San Luis con el nacimiento de la Patria


Cada 12 de junio, la provincia de San Luis conmemora el Día del Cabildante Puntano, una fecha que recuerda uno de los acontecimientos más trascendentes de la historia provincial y nacional, la adhesión del Cabildo de San Luis a la Primera Junta de Gobierno surgida tras la Revolución de Mayo de 1810.

La figura del cabildante simboliza precisamente ese compromiso con el bien común, la participación ciudadana y la defensa de los intereses de la comunidad.

La efeméride rinde homenaje al histórico 12 de junio de 1810, cuando las autoridades y vecinos de la ciudad de San Luis manifestaron formalmente su apoyo al nuevo gobierno patrio, convirtiéndose en el primer Cabildo del interior del país en adherir a la causa revolucionaria iniciada en Buenos Aires apenas unas semanas antes.

La historia comenzó el 11 de junio de 1810, cuando el emisario oficial Manuel Corbalán llegó a San Luis portando las noticias de los acontecimientos ocurridos el 25 de Mayo. La información sobre la conformación de la Primera Junta despertó el interés de las autoridades locales y de los principales vecinos, quienes comprendieron la magnitud del momento histórico que atravesaba el territorio.

Al día siguiente, el 12 de junio, se llevó a cabo una reunión decisiva. Allí, los integrantes del Cabildo y representantes de la comunidad resolvieron respaldar a la Primera Junta, expresando su adhesión a los ideales de libertad, autonomía y construcción de un nuevo destino político para estas tierras. Aquella determinación representó mucho más que un acto administrativo, fue una declaración de voluntad colectiva y un gesto de soberanía que contribuyó al fortalecimiento del movimiento revolucionario en todo el territorio.

La figura del cabildante simboliza precisamente ese compromiso con el bien común, la participación ciudadana y la defensa de los intereses de la comunidad. Los hombres que integraban el Cabildo tuvieron la responsabilidad de tomar decisiones trascendentales en un contexto de incertidumbre y cambios profundos, dejando una huella que aún hoy forma parte de la identidad puntana.

Así, San Luis entro en la historia como un cabildo que adhiere a esa junta provisional, y a fin de 1810 envían a Buenos Aires al representante del cabildo puntano, Marcelino Poblet. Debido a estos sucesos históricos que contribuyeron a la construcción de la Nación, cada 12 de junio se conmemora el Día del Cabildante Puntano.

Más de dos siglos después, el Día del Cabildante Puntano invita a reflexionar sobre aquellos protagonistas que, con visión y valentía, acompañaron el nacimiento de la Patria. También es un llamamiento a revalorizar el papel que tuvo San Luis en los primeros pasos de la Nación y para fortalecer el conocimiento de una historia que continúa inspirando a las nuevas generaciones.

Esta conmemoración recuerda que la construcción de la Argentina fue una tarea colectiva, en la que las provincias desempeñaron un papel fundamental. En ese proceso, San Luis ocupó un lugar destacado gracias a la decisión de sus cabildantes y vecinos, quienes comprendieron la trascendencia de aquel momento y eligieron ser protagonistas de una transformación histórica que cambiaría para siempre el destino del país.

Marcelino Poblet: el puntano de la revolución

Hijo de Francisco de Pobrete, chileno y de Manuela Gómez de Lamas, nació en San Luis el 2 de junio de 1761. Los sucesos de mayo lo encontraron entregado a las complejas funciones de alcalde de primer voto y a su recio temple se debió, sin duda, la celeridad y la valentía con que el Cabildo de San Luis prestó acatamiento a la Junta e hizo oídos sordos a las órdenes y a las amenazas de Córdoba.

Desde enero de 1810 era alcalde de primer voto, apoyó sin dudas la Revolución de Mayo, a pesar de la oposición de los realistas de las dos provincias vecinas (Mendoza y Córdoba). Fue electo diputado a la Junta Grande, a la que se unió a fines de diciembre de ese año. Se unió al grupo de su presidente, Cornelio Saavedra, y apoyó la revolución de abril de 1811, que desplazó a los partidarios del ya fallecido Mariano Moreno. Algunos de ellos fueron deportados a San Luis e influyeron para que el cabildo puntano revocara su poder como diputado. Pero la Junta se negó a separarlo del cargo.

Una vez disuelta la Junta, regresó a San Luis en enero de 1812, y el gobierno local lo confinó a un pueblo aislado por orden del Primer Triunvirato. Recuperó la libertad a fines de ese mismo año.

En 1816 fue nuevamente alcalde del cabildo, y apoyó sin dudas la política civil y militar del gobernador de Cuyo, general José de San Martín. El alcalde Poblet terminó nuevamente en la cárcel y luego confinado.

En 1819, después del intento de sublevación de los prisioneros realistas que terminó con la muerte de todos ellos, volvió a colaborar con Dupuy. Durante el gobierno de José Santos Ortiz ejerció como legislador y luego se retiró a su estancia, hasta su muerte, en octubre de 1825.



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