TURISMO Y CULTURA
Realizaron un homenaje a Lafinur al cumplirse 202 años de su fallecimiento
El acto se realizó este jueves en el Museo de la Poesía frente al monumento donde descansan los restos del filósofo y educador puntano. Participaron autoridades, vecinos y representantes de diversas instituciones en La Carolina.

A más de 80 kilómetros de la ciudad de San Luis, al pie del cerro Tomolasta, La Carolina conserva la memoria de Juan Crisóstomo Lafinur, filósofo, poeta, educador y pensador puntano. El jueves 13, autoridades, vecinos y representantes de diversas instituciones se reunieron para conmemorar los 202 años de su fallecimiento.
El complejo histórico cultural dedicado a Lafinur reúne la casa donde nació, un centro de interpretación audiovisual y el Laberinto del Sol de Piedra, creado en homenaje a Jorge Luis Borges, sobrino bisnieto del filósofo. Allí también descansan los restos de Lafinur, repatriados desde Chile y trasladados a San Luis en 2007. Su monumento funerario, con forma de tablero de ajedrez, se convirtió en uno de los símbolos del lugar.

Durante el acto, la directora de Gestión Cultural e Identidad Sanluiseña, Viviana Aguilar, acompañada por la subdirectora de Planificación Cultural, Alexandra Valente, destacó la vigencia de su pensamiento.
“¿Quién fue Juan Crisóstomo Lafinur?”, planteó Aguilar ante autoridades y vecinos. “Fue un hombre de su tiempo, pero también un hombre que se adelantó a él. Fue poeta, filósofo, educador y pensador. Pero, por sobre todas las cosas, fue un hombre que se animó a pensar y a enseñar a pensar”.
Su manera de enseñar generó debates y resistencias porque entendía que educar no era repetir respuestas, si no despertar preguntas. Esa concepción, sostuvo Aguilar, mantiene una particular actualidad en un momento en que la educación vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de San Luis.

La conmemoración se desarrolla durante el Año de la Educación, al cumplirse 200 años de aquella experiencia educativa protagonizada por Domingo Faustino Sarmiento en San Francisco del Monte de Oro. Aunque Lafinur y Sarmiento pertenecieron a épocas y recorrieron caminos diferentes, ambos compartieron una misma convicción: la educación podía transformar la vida de las personas y de la sociedad.
“Uno desde el pensamiento y la filosofía. El otro desde la escuela y la educación popular. Ambos forman parte de una misma historia: la historia de un San Luis que entendió que educar también era construir libertad”, señaló Aguilar.
Ese legado también permite mirar el presente. “Si Juan Crisóstomo Lafinur estuviera hoy aquí, seguramente no tendría miedo de hablar de las nuevas tecnologías, de la inteligencia artificial o de los cambios que atraviesa nuestra sociedad”, afirmó Aguilar. “Probablemente querría conocerlas, discutirlas y preguntarnos cómo utilizarlas sin perder aquello que nos hace humanos: la capacidad de pensar libremente”.

Durante la emotiva ceremonia, autoridades provinciales, municipales, junto a vecinos y representantes de instituciones culturales y educativas, realizaron una ofrenda de laureles en el monumento funerario donde descansan los restos de Lafinur, como símbolo de reconocimiento y homenaje a su legado.
El homenaje también puede continuar más allá del acto. El complejo de La Carolina ofrece a los visitantes la posibilidad de recorrer la casa natal de Lafinur, conocer el centro de interpretación y descubrir el Laberinto del Sol de Piedra. El espacio propone además experiencias vinculadas con la literatura y el paisaje: escribir versos, compartir un mate frente al atardecer del Tomolasta o disfrutar de un café entre los más de 1.700 libros de su biblioteca.
“Lafinur fue ayer un hombre que se atrevió a pensar. Hoy puede ser para nosotros un hombre que nos invita a seguir pensando”, resumió Aguilar.
Dos siglos después de su muerte, su figura permanece así ligada a una idea que trasciende el homenaje: el mejor modo de mantener vivo su legado es seguir educando, preguntando y pensando.
