VILLA MERCEDES
Con el tradicional Tedeum comenzaron las celebraciones por el Día de la Independencia
La ceremonia religiosa se realizó en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced y fue encabezada por el gobernador Claudio Poggi y el intendente, Maximiliano Frontera. Durante la homilía, monseñor Gabriel Barba convocó a renovar la esperanza, fortalecer el compromiso con el bien común y trabajar por una patria más justa y fraterna. “Sigamos teniendo parte en la vida y en la construcción activa, de una sociedad justa y soberana”, remarcó el obispo.

Este jueves, los actos oficiales para conmemorar el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina comenzaron desde temprano en la ciudad de Villa Mercedes y como cada año, la celebración del Solemne Tedeum en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, dejó un mensaje de esperanza para fortalecer la Patria.
La ceremonia fue presidida por el obispo de la Diócesis de San Luis, monseñor Gabriel Barba, y contó con la presencia del gobernador Claudio Poggi y su esposa, Claudia Correa; el intendente de Villa Mercedes, Maximiliano Frontera; el jefe de la V Brigada Aérea, comodoro Mariano Sebastián Triulzi; además de autoridades civiles, militares, eclesiásticas y miembros de la comunidad.


Tras el traslado de las autoridades al templo, que comenzó con el saludo del Gobernador a la Agrupación 9 de Julio, dieron inicio a la celebración litúrgica, que se extendió durante aproximadamente 40 minutos y constituyó uno de los momentos centrales de la conmemoración patria.
Durante su homilía, monseñor Barba tomó como eje el pasaje evangélico de los discípulos de Emaús para reflexionar sobre el valor de la esperanza. Recordó que los discípulos habían perdido el sentido de su camino tras la muerte de Jesús, pero recuperaron la fe al reconocerlo “al partir el Pan”, experiencia que transformó su vida y los impulsó a regresar al lugar del que habían partido.
El obispo vinculó ese mensaje con la celebración del Día de la Independencia y sostuvo que la esperanza fue también el motor que impulsó a los patriotas de 1816 a construir una nación libre. En ese sentido, afirmó que la libertad es una conquista permanente que debe sostenerse con compromiso, responsabilidad y búsqueda constante del bien común.
“Elegí este texto para esta fecha Patria justamente por el contenido de esperanza que transmite. Tanto por la Esperanza que ponían en Jesús, como justamente la pérdida de la Esperanza al no tenerlo más a su lado”, dijo.

Asimismo, destacó que la fe cristiana no puede permanecer ajena a la realidad social y recordó las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia. También citó la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, que invita a construir una sociedad donde se proteja la dignidad de cada persona, se promueva la justicia y sea posible la fraternidad, en contraposición a una ‘nueva torre de Babel’ marcada por el caos y la división.
“La jornada Patria de hoy, por la que estamos aquí, nos invita a dar Gracias a Dios por el Grito de Libertad que marcó un hito desde Tucumán como deseo de una sociedad que progresivamente se va organizando en su identidad… en su independencia. Todo un proceso que nunca termina ni se acaba de construir”, aseguró.
En otro tramo de su mensaje, exhortó a fortalecer los valores de la justicia, la libertad, la dignidad y el respeto, y pidió que la política esté orientada al bien común. “Que no nos acostumbremos a normalizar lo que no es normal ni corresponde. Que nunca nivelemos hacia abajo y que el ser humano nunca sea mercancía de cambio”, expresó.

Monseñor Barba también convocó a mirar al prójimo con solidaridad, a dejar de lado la indiferencia y a asumir, desde el lugar que ocupa cada ciudadano, un compromiso concreto con la construcción de una patria de hermanos.
Finalmente pidió el obispo, en el Día de la Independencia pidió “que en cada habitante de nuestra Nación y particularmente de nuestra Provincia de San Luis, podamos ver a quien en es nuestro prójimo y en él a Jesús mismo. Si esto fuera así, cuantas cosas cambiarían y serían distintas”.
Al concluir la celebración, elevó una oración por la Argentina, por San Luis y por todo el pueblo, pidiendo que Dios fortalezca los valores que hicieron posible la independencia y acompañe el camino hacia una sociedad más justa, digna y solidaria.
“Para ello nos encomendamos una vez más a Dios y a la Virgen María para que su Misericordia se extienda sobre nosotros su pueblo. Para que proteja nuestra Patria Argentina y nos ayude a fortalecer cuanto la haga más digna y grande y para desterrar todo sentimiento mezquino y egoísta de nuestros corazones y anhelos”, finalizó.
La misa fue coronada con la salida de las banderas de ceremonia de las fuerzas de Seguridad; excombatientes de Malvinas y de los Bomberos Voluntarios. Luego, el Gobernador acompañó al Obispo de San Luis junto con el intendente Frontera.









