EDUCACIÓN TÉCNICA
Más de 60 estudiantes de la ‘Industrial’ fabrican el mobiliario para la Feria Nacional de Ciencias
La Escuela Técnica Nº9 ‘Domingo Faustino Sarmiento’ trabaja en la construcción de 150 mesas que serán utilizadas durante las fases 1 y 2 de instancia nacional, en la que San Luis será sede. La iniciativa integra distintas asignaturas y permite a los alumnos aplicar sus conocimientos en un proyecto real.

En los talleres de la Escuela Técnica N°9 ‘Domingo Faustino Sarmiento’ del barrio El Lince, más conocida como la ‘Industrial’, el sonido de las máquinas acompaña el trabajo diario de los estudiantes de 6° y 7° año de la Tecnicatura en Electromecánica. Allí, bajo supervisión de sus docentes, fabrican las mesas que se utilizarán en la Feria Nacional de Ciencias, que se desarrollará del 6 al 9 de octubre en la ciudad capital.
La propuesta forma parte de la formación técnica que reciben los alumnos y articula las asignaturas de Prácticas Profesionalizantes, Proyecto y Diseño Electromecánico, Cálculo y Diseño Mecánico y Procesos Productivos. Durante cuatro horas diarias, de lunes a viernes, los jóvenes participan de todas las etapas del proceso que abarcan la selección de materiales, la planificación, la fabricación, controles de calidad, terminaciones, pintura, montaje y organización de la producción.

Además de fortalecer sus conocimientos técnicos, la experiencia les permite aprender cómo funciona una producción en serie. También desarrollan habilidades para organizar tareas, optimizar tiempos y resolver desafíos propios del ámbito industrial, una preparación clave para su futuro laboral. En cada pieza elaborada ponen en práctica contenidos vinculados al diseño, los procesos de fabricación, la metrología, la soldadura, la seguridad e higiene y el trabajo colaborativo.
El profesor de Prácticas Profesionalizantes, Julio César Rinaldi, uno de los docentes a cargo del proyecto, destacó el compromiso de los estudiantes. “Cuando se trabaja en este tipo de proyectos siempre hay un plus de entusiasmo y alegría. Todo lo que aprenden sobre procesos y metodología cobra otro sentido cuando pueden llevarlo a la práctica. Ya no lo ven solo en un plano, sino que lo construyen con sus propias manos y disfrutan cada etapa del proceso”, comentó.
Asimismo, señaló que estas experiencias representan un valor agregado para la formación de los futuros técnicos. “Es muy gratificante verlos trabajar en un proyecto real. Para la institución y para los chicos significa una oportunidad de aprender produciendo y de comprender la importancia del trabajo en equipo y la organización”, concluyó.

