PUERTA A PUERTA

Estudiantes de Enfermería de la ULP participaron de un operativo de Salud


Recorrieron barrios de San Luis junto a profesionales del Ministerio para revisar libretas de vacunación y dialogar con los vecinos.

Los estudiantes recorrieron la zona oeste de la ciudad acompañados por profesionales del ministerio de Salud.

Hay un aprendizaje que no se da entre las paredes de un aula ni en la teoría de las clases virtuales. Se produce cuando se golpea una puerta, se mira a los ojos a un vecino y se escucha lo que le pasa. Eso es lo que están viviendo 35 estudiantes de la Licenciatura en Enfermería (que cursan materias de segundo y cuarto año) de la Universidad de La Punta (ULP).

Desde el lunes, el equipo de próximos egresados salió a las calles del barrio República y sus alrededores, junto al ministerio de Salud, y se instaló en la Iglesia Filadelfia, donde armaron un centro de operaciones.

El operativo de Gobierno en el que participaron los estudiantes no fue una simple campaña de vacunación: fue un despliegue interdisciplinario de promoción y prevención. “Los chicos no van solos: caminan codo a codo con enfermeros del Ministerio, docentes y agentes sanitarios que conocen cada rincón de la zona, señaló la docente Aida Arrieta.

La jornada comenzó temprano con capacitaciones brindadas por las autoridades de la cartera de salud, donde también participó la médica Cecilia Cánepa. Allí repasaron desde la cadena de frío de las vacunas hasta cómo abordar situaciones familiares complejas. Cerca de las 10:30, salieron al terreno. El trabajo fue minucioso, puerta a puerta, donde entrevistaron a las familias, detectaron necesidades urgentes y revisaron las libretas sanitarias. “Si faltaba una dosis para completar el calendario, se colocaba en el momento”.

“Lo más valioso del operativo es lo que pasa después del recorrido. Al regresar a la base y tras el almuerzo, los estudiantes realizan un ‘postclínico’ para procesar lo visto. Lejos de quedarse solo con el registro de datos, los 35 alumnos, divididos en cinco grupos, diseñaron herramientas específicas para dar respuesta a las problemáticas más crudas que detectaron en el barrio”, explicó la docente.

“Es una experiencia dura pero real. Como lo que tendremos que afrontar cuando estemos ejerciendo la profesión. Muchos nos consultaron por turnos o talleres, incluso hicimos seguimiento de personas con riesgo suicida”, relató Lucía Funes, estudiante de Justo Daract que vive en las residencias de la ULP. Para ella, los nervios lógicos de salir a la calle por primera vez se transformaron en la certeza de haber aprendido algo único. Su grupo canalizó esa experiencia armando folletería y recursos de prevención sobre salud mental y prevención del suicidio.

Por su parte, Ayelén Godoy, de 29 años, detalló el proyecto de su equipo enfocado en el dengue: “Diseñamos un folleto explicativo que incluye un código QR con información sobre los CAPS y los hospitales más cercanos para que la gente sepa a dónde acudir”.

Arrieta añadió que los folletos, carteleras, perfiles de Instagram y recursos interactivos que los chicos producen no se perderán en un cajón; serán entregados a los agentes sanitarios y a las autoridades del ministerio de Salud para que queden como un insumo permanente para la comunidad. El operativo demuestra que la salud pública se construye en equipo, caminando el territorio, uniendo voluntades institucionales y, sobre todo, formando profesionales con los pies en la tierra y el corazón en la gente.



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