INFRAESTRUCTURA PÚBLICA
La Toma: avanza la obra del Centro de Deshabituación de Consumos Problemáticos
Actualmente los trabajos se enfocan en pintura, instalación de equipamiento, sistemas de seguridad e iluminación, mientras avanzan las tareas finales en distintos sectores. Se trata de una infraestructura clave para el tratamiento y la contención integral en San Luis, que implica una inversión provincial de más de $1.300 millones.

La dirección de Obras de Arquitectura y Viviendas informó los últimos avances en la obra de culminación del Centro de Deshabituación de Consumos Problemáticos y Adicciones, que se construye en la localidad de La Toma.
La ejecución continúa en la etapa de terminaciones y puesta a punto de las instalaciones. En los últimos días se completó la instalación de los sensores de detección de humo y se profundizaron los trabajos de pintura interior y exterior. Además, fueron colocados la totalidad de los muebles bajo mesada, los boxes de sanitarios y duchas, mientras que en el polideportivo se avanzó con la instalación de los últimos artefactos sanitarios.
Paralelamente, continúan las tareas vinculadas a los sistemas tecnológicos y de seguridad, con conexiones de señales débiles, routers y racks, así como la colocación de artefactos de iluminación en sectores exteriores, espacios comunes, salas de internación, sanitarios y el área deportiva. También se encuentran prácticamente finalizadas las tareas de colocación de carpinterías y revestimientos en pisos y muros.
De esta manera, el Gobierno de San Luis continúa consolidando una infraestructura estratégica destinada al tratamiento, la recuperación y el acompañamiento integral de personas con consumos problemáticos.
La infraestructura en detalle
El Centro de Deshabituación de Consumos Problemáticos se erige sobre un predio de una hectárea y está conformado por dos edificios especialmente diseñados para brindar atención integral, alojamiento y espacios destinados a la recuperación y reinserción de los pacientes.
El sector principal, ubicado en el acceso al complejo, cuenta con más de 1.000 metros cuadrados cubiertos distribuidos en dos bloques. Allí funcionarán las áreas de admisión y atención, con hall de ingreso, sala de espera, consultorios, salas médicas, oficinas administrativas, sanitarios y un Salón de Usos Múltiples. También dispondrá de cocina, despensa y comedor, con expansión hacia una huerta exterior destinada a actividades complementarias.
En el segundo bloque se ubican las habitaciones para residentes, vestuarios con baños, sala de lectura, enfermería, lavadero y espacios de servicio. Ambos niveles estarán conectados mediante rampas y escaleras internas para garantizar la accesibilidad y circulación dentro del edificio.
Por otra parte, el sector destinado a las actividades terapéuticas, recreativas y deportivas contará con un polideportivo cubierto, gimnasio y núcleo sanitario, sumando más de 700 metros cuadrados de superficie cubierta.
El proyecto se completa con cocheras semicubiertas para 16 vehículos, áreas verdes, huerta, cierre perimetral y trabajos de parquización, conformando un entorno adecuado para el tratamiento, la recuperación y el acompañamiento de personas con consumos problemáticos.
