CONEXIÓN CON LA FE
Capilla San Antonio: tesoro de fe, historia y arquitectura en el corazón de las sierras
Entre tradición religiosa, patrimonio cultural y paisajes únicos, esta histórica capilla se ha convertido en uno de los símbolos más queridos de Potrero de los Funes.

La capilla San Antonio constituye uno de los principales referentes religiosos, culturales y turísticos de Potrero de los Funes. Su estructura, visible desde distintos puntos de la villa turística, forma parte inseparable de la identidad local y de la historia de una comunidad que ha encontrado en este templo un espacio de encuentro, espiritualidad y tradición.
La historia de la capilla comenzó el 21 de enero de 1952, cuando se colocó la piedra fundamental de la futura iglesia en una ceremonia que contó con la bendición de Monseñor Emilio Di Pascuo. El templo fue construido sobre terrenos donados por el coronel Galo Funes y Cipriano Taboada Mora, dos nombres estrechamente vinculados al desarrollo histórico de la localidad.
La concreción de la obra demandó varios años de trabajo y esfuerzo hasta que finalmente fue inaugurada en 1957. Más tarde, el 13 de junio de 1968, el edificio fue entregado oficialmente al Obispado de San Luis, siendo entonces obispo el monseñor Juan Rodolfo Laise Cafferata. Fue en ese momento cuando recibió el nombre de San Antonio, santo que desde entonces es venerado por generaciones de fieles y cuya la festividad patronal se celebra cada 13 de junio con gran participación popular.
La relevancia de este templo fue creciendo con el paso de los años. En 1978 se construyó la casa parroquial y se realizaron diversas remodelaciones que permitieron ampliar y preservar este valioso patrimonio religioso de la provincia.

Una joya arquitectónica en las sierras
Más allá de su significado espiritual, la capilla San Antonio posee un notable valor arquitectónico. Su diseño combina armónicamente elementos de los estilos gótico, colonial y romántico, una singular fusión que le otorga una personalidad única dentro del patrimonio religioso puntano.
Sus líneas elegantes, las escalinatas que conducen al templo y su privilegiada ubicación sobre una elevación natural generan una postal inconfundible que atrae la atención de turistas y fotógrafos durante todo el año.
El interior de la capilla guarda importantes expresiones artísticas y devocionales. Entre ellas se destaca el Vía Crucis realizado en terracota, una obra que aporta un profundo contenido espiritual y artístico al recorrido de los visitantes.
Otro de los elementos más apreciados es el tradicional pesebre electrónico construido en piezas de yeso y donado por el vecino Virgilio Fioretto. Esta creación se ha convertido con el tiempo en uno de los atractivos más recordados por quienes visitan el templo, especialmente durante las celebraciones navideñas.
Cada año, la celebración patronal de San Antonio congrega a fieles provenientes de distintos puntos de la provincia y de regiones vecinas. Las procesiones, misas y actividades de culto fortalecen una tradición que forma parte del patrimonio cultural inmaterial de la localidad.
Potrero de los Funes es reconocido por su lago y los paseos que lo recorren, sus serranías y sus múltiples propuestas recreativas, pero la Capilla San Antonio suma una dimensión cultural y espiritual que enriquece la experiencia de quienes visitan la localidad.



