CENTRO CULTURAL JOSÉ LA VÍA
El programa ‘Lectores’ de la Universidad de La Punta fomenta el arte de leer en conjunto
Entre sillones y charlas, el taller de la biblioteca ‘Ana María Ponce’ recupera el ritual de la lectura en voz alta. Un espacio gratuito para mayores de 18 años donde el tiempo se detiene frente a cada página.

En la biblioteca ‘Ana María Ponce’, en el Centro Cultural José La Vía, el silencio no es vacío: está lleno de lecturas en proceso. Entre sillones cómodos, mesas compartidas y una iluminación cálida que ordena el espacio, funciona desde hace casi dos años un taller que propone algo simple, pero cada vez menos frecuente: leer en grupo.
Los martes y jueves, de 12:00 a 14:00, los participantes se reúnen alrededor de los textos. No hay pantallas ni interrupciones. La dinámica es directa: uno lee en voz alta, el resto escucha y los turnos van rotando. Esa práctica, además de sostener la atención colectiva, pone en juego la oralidad de cada integrante, su forma de decir y de interpretar.
El taller está coordinado por Francisco Scalise, integrante del programa Lectores de la Universidad de La Punta. La propuesta se centra en la narrativa breve, especialmente en cuentos que se trabajan a lo largo de dos encuentros. La idea no es avanzar rápido, sino detenerse lo suficiente para entender al autor, sus obras y su contexto histórico.
Después de la lectura, el espacio se abre al intercambio. Aparecen interpretaciones, opiniones y lecturas personales que no siempre coinciden. Lejos de buscar una respuesta única, el taller se apoya en esa diversidad para enriquecer la experiencia.
Aunque el eje está en la ficción, el recorrido no es rígido. Quienes participan pueden acercar textos propios o de autores que consideren significativos. Esa apertura permite que el contenido del taller se construya también desde los intereses del grupo, sumando géneros, autores y miradas distintas.
Destinado a mayores de 18 años y abierto a la comunidad, los encuentros funcionan como una puerta de entrada o de regreso a la lectura. En un contexto en el cual el ávido lector compite con múltiples estímulos, la propuesta recupera algo básico: el tiempo compartido alrededor de un libro.
Los interesados pueden sumarse enviando un correo a [email protected] o acercándose los días de encuentro a la biblioteca.
