IDENTIDAD Y TERRITORIO

Huellas que laten: la Escuela ‘Xumucpe’ recorrió el corazón ancestral del Pueblo Huarpe


En la Semana del Originario Americano, niños y niñas de la comunidad de Guanacache exploraron vestigios milenarios, museos locales y talleres de hilado para reafirmar que su cultura no es parte del pasado, sino un presente vivo.

“Ellos son los encargados de revalorizar este patrimonio, de transmitir y visibilizar que la cultura Huarpe sigue viva”, afirmó la docente Lucía del Carmen Calderón.

Como parte de las actividades previstas en la Semana del Originario Americano, la Escuela Pública Digital N°16 ‘Xumucpe’ (Hijos del Sol), ubicada en la Comunidad Huarpe de Guanacache, llevó a cabo una jornada de exploración en el territorio ancestral.

Acompañados por las docentes Paola Díaz y Lucía Calderón, alumnos del nivel Primario recorrieron parajes históricos con un objetivo claro: comprender que el Pueblo Huarpe, al igual que los Ranqueles y Comechingones, es preexistente y continúa habitando estas tierras con una identidad presente mucho antes de las fronteras.

El viaje comenzó donde el agua alguna vez fue refugio y sustento. “Partimos desde la escuela hacia los vestigios de las Lagunas de Guanacache, que en nuestra lengua significa ‘gente que admira las aguas que bajan'”, relató la maestra Lucía Calderón.

El paisaje actual, marcado por la ausencia del ecosistema acuático, sirvió como disparador para la reflexión. “Los alumnos pudieron apreciar que ese gran ecosistema ya no está, no están las aves ni la flora típica. Sin embargo, a pesar de esta triste realidad, la mayoría de las familias huarpes del antiguo Cuyum siguen aquí, habitando este mismo lugar”, destacó con emoción.

La travesía continuó en el Centro Cultural ‘Juan de la Rosa Guakinchay’, donde los chicos visitaron el museo Petrona Guakinchay, un espacio nacido del corazón de la propia escuela en una feria de ciencias de 2016. Allí, entre puntas de flecha que cuentan historias de pesca milenaria, los alumnos descubrieron los secretos del teñido natural.

A través de investigaciones sobre el algarrobo, el retamo, la jarilla y el chañar, conocieron cómo la flora autóctona entrega sus colores para dar vida a la lana, una técnica que hoy se mantiene vigente gracias a los talleres de la Escuela de Técnicas Ancestrales ‘Martina Chapanay’, con el apoyo de la Universidad de La Punta.

Uno de los momentos más significativos fue el encuentro con las artesanas del hilado y la visita a los hornillos de cocción de barro, construcciones circulares que han resistido cientos de años en la tierra. “Según nuestros abuelos, allí se cocinaban los utensilios para beber y comer. Estos hornillos, distribuidos por toda la zona, son nuestro legado cultural”, explicó Calderón.

Para la docente, la importancia de esta experiencia trasciende los textos que se abordan en las aulas: “Los alumnos se mostraron entusiasmados cerca de su propia cultura porque nuestra cosmovisión es diferente y nuestras costumbres también lo son. Ellos son los encargados de revalorizar este patrimonio, de transmitir y visibilizar que la cultura Huarpe sigue viva”.



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