BALANCE DE GESTIÓN
“Estamos construyendo confianza”
La ministro de Seguridad, Nancy Sosa, hizo un análisis a fondo de la actualidad de su cartera y no dejó tema sin tocar. Desde el estado de las instituciones al asumir, pasando por la capacidad operativa de la Policía, hasta el accionar de la Justicia, que sigue en deuda con la ciudadanía. “Para que haya un Estado cerca, hay una construcción que no surge de un día para el otro. Queremos dar respuestas profundas, serias, que perduren”, aseguró.

“Recuperar la tranquilidad que caracterizó a San Luis”, fue el compromiso asumido por Claudio Poggi en materia de seguridad, desde el momento mismo de asumir su segundo mandato al frente de la provincia. “Vamos a recuperar la calle para los que decidimos vivir dentro de la ley”, se le escuchó decir aquel 10 de diciembre de 2023. Las sensaciones que tenía Nancy Sosa sobre el estado de la sociedad sirven como un diagnóstico que avalan las afirmaciones del Gobernador.
“Creo que es totalmente acertado lo que el Gobernador en su momento expresó: el tejido social roto, pero ¿qué es el tejido social roto? La pregunta es ésa. Es cuando cada persona, por las razones que sea, va perdiendo los vínculos sociales. Esto tiene que ver con distintos factores que involucran la salud integral, si se quiere con factores del contexto que influyen directamente en la vida cotidiana; es decir: adicciones, los factores socioeconómicos, la inseguridad, la falta de educación, la salud mental, eso es el tejido roto”, definió.

“Cuando estás en contacto con el otro, las instituciones funcionan, la escuela funciona, la seguridad funciona, la Justicia funciona. Bueno, hay un tejido social que está latente; acá no había tejido social cuando nos hicimos cargo”, recordó la ministro de Seguridad, quien se encontró con una realidad preocupante con la que debió lidiar al iniciar su gestión, como el incremento de los hechos delictivos y la instalación de la droga en la sociedad. “Todas las familias tienen alguna persona con problemas de adicciones, eso deliberadamente va causando un montón de situaciones vinculadas a la inseguridad”, consideró.
Tampoco la situación dentro de la cartera era la mejor. “Teníamos, primero, las direcciones del ministerio de Seguridad trabajando totalmente sin coordinación; segundo, la Policía politizada, rota en su cuestión estructural y jerárquica porque, caprichosamente, se dieron ascensos extraordinarios, subiendo a gente que estaba en la mitad de su carrera a la cúpula. Esto destruye cualquier institución verticalista”.

La herencia recibida
“Teníamos personas con orden de detención que estaban prófugos, entonces hubo que salir a buscarlos. Teníamos la gente de Seguridad Comunitaria (hoy preventores) que no sabían cuál era su rol. Les habían dicho que tenían que estar en una escuela: 70 en una, 20 en otra o 40, pero no cumpliendo ni siquiera el rol que se había descrito en su ley. Y además nos encontramos sin plata, con un presupuesto absurdo para la seguridad que ya había sido aprobado por la Legislatura y sin el recurso, sin patrulleros, policías sin chaleco, sin equipamiento, motos amontonadas, todas rotas y la inseguridad latente”, describió.
Sosa compartió los datos de 2023: “14 homicidios en San Luis, nueve en ocasión de robo; el resto por lesiones”. Si bien no se publicaron los números del año pasado, “logramos que eso se redujera a tres. Nos siguen robando, sí, pero esto iba en ascenso y nosotros hemos contenido ese pico. Quizá todavía no podemos generar la curva y va a llevar tiempo porque está el tejido social roto y además tienen que estar los recursos. Nosotros nunca negamos la inseguridad ni la vamos a negar”.

Los recursos humanos son un punto importante a la hora de combatir la inseguridad, específicamente los de la Policía “que no se forman de un día para otro. Hubo que reorganizar la Escuela de Policía que estaba destruida en su infraestructura, recién hemos podido arreglar un ala, donde se aloja el personal masculino, y poner en condiciones el polideportivo y el polígono de tiro. Nos falta todo el resto. No pudimos incorporar, no pudimos ahora. Había gente esperando y todos los demás que habían rendido todo, pero ¿Dónde los íbamos a formar? ¿En la calle? ¿Cómo la íbamos a formar? ¿Digitalmente iban a formar un policía y le iban a hacer creer a la sociedad una nueva concepción de cómo se forma un policía?”, inquirió al respecto la titular de la cartera de Seguridad.
Y agregó: “Un policía se forma estando, con tiempo, instruyéndolo, que vaya entendiendo lo que es el servicio, lo que es estar 24 horas, dejar la familia, pasar frío, a veces comés, a veces no comés, eso es formar un policía, porque de eso depende la seguridad que vamos a tener”.
En este sentido, la ministro tuvo que tomar decisiones: “Teníamos dos caminos. Uno más fácil, tomando decisiones que si se quiere son resolutivas de los problemas y tapando agujeros rápidamente. O ir a fondo. Hicimos lo más difícil, no fue ni una ni otra, tomamos ambas; primero, asumimos que necesitábamos activar la parte preventiva para poder contener”. Y aquí enfatizó el término contener. “Conjuntamente con el Gobernador se hicieron las compras de los patrulleros, lo que se pudo, hubiéramos querido comprar 100, no pudimos. Se compraron 70, 80 abocados a la tarea preventiva y otros a las tareas investigativas “.

“Se pusieron en marcha los arreglos en la Escuela de Policía para poder formar a nuestros recursos humanos y todo eso lleva dinero y tiempo. Se activó la acción preventiva, formando a los agentes de Seguridad Comunitaria que querían estar y les dimos un nuevo rol de preventores. Pero no fue sólo un cambio de indumentaria, no. Capacitamos 2.518 ex Seguridad Comunitaria, hoy nosotros tenemos 1.700 preventores en toda la provincia. Es decir, hay gente capacitada que no quiso cumplir esta tarea cuando comprendió cuál era el rol, cuando entendió que son guardias rotativas, que son turnos que hay que estar al servicio de la comunidad, que hay que coordinar con la Policía, que hay que coordinar con el 911. Bueno, nos quedamos con los 1.700 que sí aceptaron el desafío. Ahora estamos ampliando un poquito más esa base porque estamos haciendo más capacitaciones”.
Recuperando la confianza de la ciudadanía
Muchas veces el Gobierno utiliza el término ‘articular’ para describir un conjunto de acciones que componen una determinada política. “Parece una palabra sencilla pero no se imaginan lo difícil que es ‘articular’, porque había que recuperar la confianza de la ciudadanía”, admitió Sosa.
“¿Y cómo se recupera la confianza? Poniendo la cara, estando en el lugar. Lo hicimos, desde el Ministerio, con nuestros policías, con nuestros preventores y empezamos a articular: ciudadano – policía – preventor; ciudadano – policía – preventor – 911. Sumamos la Alarma Ciudadana en Villa Mercedes y San Luis masivamente, también en Merlo”
“Y sumamos al ciudadano a través de la Alarma Ciudadana con el 911, activando la respuesta con preventores, con policías o con salud, porque puede ser una necesidad de salud, y empezamos a articular el trabajo”.

“Empezamos a trabajar las cuestiones que tienen que ver con los puestos limítrofes porque tenemos que controlar quienes entran a nuestra provincia, porque acá hubo un caso que todavía nos duele que es Guadalupe: se la llevaron del centro de la ciudad y no sabemos dónde está, entonces había que activar eso y empezamos a cuidar celosamente, sobre todo, a quienes transitaban con niños, que lo hicieran con la documentación. Nos encontramos con un montón de situaciones irregulares, en todo eso había que reeducar a la sociedad, entender que las normas están y nadie está fuera de la norma, ningún funcionario está fuera de la norma”.
Seguridad Vial, un compromiso de todos
Una de las principales causas de muerte en el mundo se debe a los accidentes de tránsito, por eso la Seguridad Vial también es un tema de agenda para la ministro Sosa.
“Todos los fines de semana tenemos 1, 2, 3, 10 multas por consumo de alcohol al volante. Falta todavía concientización, falta un montón, falta educación, sí, y falta compromiso ciudadano. Pero tiene que ver con un proceso de entender varias cuestiones. Primero, que nadie hace lo que quiere, todos estamos bajo la Constitución Nacional y Provincial, hay una norma y todos estamos dentro. Eso se había como borrado, fue todo un proceso volverlo a entender. Hay un trabajo arduo de la Policía, de los preventores. Claro que nos está faltando otra pata, que es la Justicia”.

“Los que infringen la ley, deben ir presos”
Hace unos días, el jefe de la Policía de San Luis, Pablo Vieytes, elevó un informe al ministerio de Seguridad sobre las estadísticas relacionadas al delito y todo lo ocurrido en los últimos seis meses en materia penal. Y puso énfasis en las escasas respuestas que ofrece la Justicia para terminar con el flagelo de la delincuencia. En conferencia de prensa se explayó al respecto diciendo: “Muchas veces la actuación de la Justicia desmoraliza a la Policía y no le da respuestas a la gente”.
Nancy Sosa amplió los conceptos vertidos por Vieytes: “Las detenciones son asiduas, continuas, pero nos encontramos todos los días con libertad y más libertad. Incluso contra la gran hipocresía de algunos que dictan prisión preventiva, 30 días lo mandan al Servicio Penitenciario, a las 24 horas mandan un oficio otorgando la libertad. Entonces me parece que hay un sector que todavía no ha comprendido que la ciudadanía está harta y quiere que a los que infringen la ley vayan presos”.
“No estamos pidiendo nada de otro mundo, en cualquier país del mundo nadie se atreve a romper las leyes. Acá en San Luis es moneda corriente. Y la Justicia tiene que entender que la ciudadanía le está reclamando eso, porque la ciudadanía ya entendió los esfuerzos del Gobierno, los de la Policía, su accionar, pero no comprende la puerta giratoria de la Justicia. Bueno, será lo que continúa, porque estamos hablando de un poder independiente”.

“Recuerdo cuando asumió el presidente del Superior Tribunal de Justicia que dijo: ‘Vamos a llevar la Justicia a los barrios’. Esto es lo que necesitamos, que alguien de la Justicia vaya, escuche a la gente, como voy yo, como van mis directores, como va el jefe de la Policía, como van mis policías, mis preventores, que escuche qué es lo que está diciendo, le va a decir: ‘Mire, Fulano estaba allá, lo metieron preso y a los dos días está en libertad’. No sucedió nunca, lo dijo el doctor Eduardo Allende. No sucedió nunca”.
Entonces, nosotros estamos en el medio, pero no vamos a dar el brazo a torcer. Nosotros estamos del lado de la gente. Vamos a seguir trabajando en la prevención. Vamos a seguir deteniendo, llevando a la comisaría. Si lo dejan en libertad, volveremos a detenerlos si cometen otro hecho. Vamos a seguir trabajando. Si los llevan al Servicio Penitenciario, van a estar presos. Presos. No van a estar en libertad. Y si no vuelven cuando les dan la libertad transitoria, los vamos a ir a buscar. No como pasaba en la gestión anterior, que los dejó vivir en libertad. Estaban prófugos. Diez tuvimos que ir a buscar. Ahí están, presos.

Un trabajo diario: coordinar esfuerzos y acciones
Quienes trabajan y velan por la seguridad de los habitantes de la provincia saben que es una tarea que requiere una dedicación sin igual. “Es un trabajo de todos los días. Coordinando acciones, coordinando esfuerzos, viendo cuál es el recurso que necesitamos de manera urgente, porque no hay plata para todo”, reconoció la ministro Sosa.
“Nosotros estamos con la última licitación alcanzando el 50% de los patrulleros que necesitamos. Estamos, Dios mediante, a fin de año incorporando recursos humanos, que son los cadetes que egresan, 90 para la Policía y 30 para el Servicio Penitenciario. Luego, en dos meses más, el 1° de marzo de 2026, ya estarían incorporándose quienes hoy están haciendo la carrera de suboficiales. Estamos incorporando más recursos humanos, ampliando las patrullas. Se siguen colocando las alarmas ciudadanas. Ahora se están colocando en todo el barrio La Ribera de Villa Mercedes. Y aquí, en San Luis, abarcamos desde la primera hasta la tercera rotonda. Eso es lo próximo que se va a inaugurar. Seguimos trabajando con el vecino”, aseguró.

Continua el equipamiento a la Fuerza y más Alarma Ciudadana
Para que los efectivos policiales puedan llevar a cabo con éxito su tarea al servicio de la comunidad, es imprescindible un equipamiento acorde. Hace poco se adquirieron dispositivos no letales para reforzar el trabajo preventivo de las Fuerzas de Seguridad de la provincia.
Pero Nancy Sosa va por más: “Próximamente vamos a estar entregando 2.000 chalecos. Con esto vamos a estar cubriendo el 50% con chalecos nuevos, más un 15% que teníamos, lo que se denomina ‘chaleco caliente’, que es el que se saca un efectivo que termina la guardia y se lo pone el otro que entra. Ahora lo vamos a estar entregando de manera personalizada. El año que viene compraremos más”.
“Vamos a seguir trabajando en los barrios con las alarmas ciudadanas y con más preventores en los lugares que se quieren sumar. Próximamente en Estancia Grande vamos a estar incorporando preventores, también acá en la ciudad de San Luis, en Villa Mercedes. El trabajo continúa”.

“Para entender el dolor de nuestra gente, hay que estar cerca”
La gestión del gobernador Poggi ha hecho hincapié en la cercanía con el vecino, la escucha atenta, el estar al lado de la gente para ver lo que está sucediendo en el barrio o la ciudad. Junto a su Gabinete, recorre asiduamente cada rincón de la provincia. Para la ministro de Seguridad, esto no le es ajeno, ya que perteneció a la Fuerza, sabe lo que es caminar la calle. “Me parece que es volver a entender lo que significa ser un funcionario. El funcionario está al servicio de la comunidad. Tiene que atenderla, tiene que estar en el lugar. Por supuesto, no se puede todo. A veces necesito que mis colaboradores vayan y estén porque yo no llego, tengo un viaje, tengo otro compromiso, pero tratamos de estar cerquita”.
Ese peregrinar le permitió a Sosa conocer historias, sorprendentes, dolorosas que ella misma calificó como ‘la deuda que tenemos con la gente’: “Estábamos informando cómo era la Alarma Ciudadana en Villa Mercedes, puerta por puerta y sale una señora y le digo: ‘Soy la ministro de Seguridad, vengo a decirle cómo funciona la Alarma Ciudadana, explicarle cómo puede descargar la aplicación. Me dice: ‘Ay, me la mandó Dios’ y me contó su historia. Madre de una niña discapacitada, se había ido a ver a sus padres. Su ex esposo, que consumía, entró a la casa. Le vendió todo. Tuvo que sacarlo a la fuerza, con la ayuda de la Policía. Ése es el dolor de nuestra gente. ¿Cómo no va a estar triste nuestra gente, si la abandonaron por años?”.

La ministro Sosa afirmó que “hay dos formas de abandonar a las personas. Una es no estando. Y otra es con la corrupción. La corrupción mata. Tomar lo que no es tuyo en el Estado y llevártelo a tu casa, plata, bienes, lo que sea, mata. Es solo cuestión de tiempo. Porque es menos seguridad, porque son menos insumos en el hospital, porque es menos educación. ¿Y pasó eso en San Luis? Sí, pasó eso. Están las denuncias también, el problema es que no se ha hecho nada en la Justicia”.
La Alarma Ciudadana, una manera de participación y acercamiento
La ministro de Seguridad hizo referencia, en más de una ocasión, a la participación del vecino en lo que atañe a su bienestar. La Alarma Ciudadana es la respuesta a una iniciativa que pretende sumar una herramienta de prevención al combate del delito, apostando a generar una red de colaboración y empatía comunitaria para atacar el problema de la inseguridad.
“El vecino llama o hace sonar la alarma, pero hay un operador que le devuelve la llamada. Le pregunta qué le pasa. Y capaz que no sea ni un tema de seguridad, ni un tema de salud, ni un tema para informar a los bomberos. Capaz que sea otra cosa. Capaz que necesite que alguien le hable del otro lado también. Eso es cercanía. Y me lo decía una señora en un barrio: ‘¿Yo voy a hablar con una persona del otro lado?’. Sí. ‘Porque por ahí no es nada, Ministra. Pero por ahí uno siente y le da un poquito de miedo’. Te va a contener y si hace falta que vaya el preventor, va a ir. Y si querés que vaya la Policía, va la Policía. Y si querés que vaya la ambulancia, va la ambulancia. Es cercanía. Hay muchas personas que están solas también. Es hacer clic en el botón del celular y alguien te va a llamar del otro lado. Después vemos cuál es la situación. Dios quiera que no sea nada más y charlar dos minutos. Pero hay un Estado presente”.

“Pero para que haya un Estado cerca, hay una construcción que no se hace de un día para el otro. Hay que decirle al operador, ‘tenés que llamar rápido’. Hay que decirle, ‘fijate’, son muy buenos nuestros operadores, pueden hasta intuir la duda de la persona, la angustia. Lo pueden intuir a través del teléfono. Y eso lo hemos ido construyendo en este tiempo. Así estamos construyendo confianza. Por supuesto, estamos más ansiosos que nadie para poder dar las respuestas que esta sociedad necesita. Las respuestas no son mágicas. Si son mágicas, yo abro el ojo. Porque seguro que después se corta, después no sigue o porque algo quieren a cambio. Nosotros queremos dar respuestas profundas, serias, que trasciendan mi persona, que trasciendan el gobierno. Eso es lo que queremos. Así que bueno, estamos en la tarea”, concluyó.