TURISMO
La Carolina sortea ‘oro’ entre los turistas que la visiten durante las vacaciones de invierno
Cada tarde, durante 10 días consecutivos, la municipalidad del pueblo serrano entrega un premio de oro de 18 quilates extraído de sus propios arroyos. Para participar solo hace falta visitar la localidad y conservar el ticket del estacionamiento.

La Carolina premia con oro a quienes se acerquen a conocerla en estas vacaciones de invierno. Desde el sábado 18, la municipalidad sortea todos los días entre sus visitantes una muestra de oro de 18 quilates, en una iniciativa tan inusual como fiel a la identidad del pueblo.
Desde el gobierno municipal aclaran que la propuesta busca premiar a los turistas por elegir el destino y, al mismo tiempo, condensar en un solo objeto la historia, la identidad y el espíritu de un pueblo serrano que figura entre los más bonitos del mundo.
El mecanismo de participación es simple y no requiere inscripción previa. Basta con dos pasos: visitar La Carolina, ubicada a 82 kilómetros de la ciudad de San Luis hacia el noreste, y conservar el ticket del estacionamiento del Pueblo Peatonal. Ese comprobante es el que habilita a participar.
Los sorteos se realizan en vivo todos los días a las 17:00, en la oficina de Informes Turísticos, durante 10 jornadas consecutivas. Cada tarde entran en juego todos los tickets emitidos ese mismo día, y el ganador debe presentar su comprobante para retirar el premio.

El oro que se entrega no es un detalle menor: se trata de metal de 18 quilates extraído de los arroyos de la zona por pirquineros del lugar, la misma actividad artesanal que marcó la historia minera de La Carolina y que sigue viva en el pueblo. Cada premio es, en los hechos, un pedazo del territorio.
La secretaria de Turismo de la localidad, Roxana Lucero Zavala, explicó el funcionamiento del sorteo y sumó una tentación extra para los indecisos: cuantos más días se visite el pueblo, más chances hay de ganar.
La propuesta llega en plena temporada de vacaciones de invierno, cuando los pueblos serranos de San Luis reciben el mayor movimiento turístico del año. La Carolina apuesta así a diferenciarse con una idea que ya empezó a circular más allá de las fronteras provinciales y que combina, en partes iguales, ingenio, identidad y una buena dosis de humor.
