HOMENAJE Y MEMORIA

Alejo Sosa, el hombre que convirtió al teatro en un acto de fe colectiva


Fue actor, dramaturgo, docente, director, gestor cultural y referente indiscutido del escena independiente de San Luis. Dedicó su vida a construir una escena artística más libre, comprometida y humana. Falleció este lunes, a los 81 años.

Alejo Sosa murió este lunes 21 de julio a los 81 años.

Hay quienes pasan por un escenario y brillan, y hay quienes construyen el escenario para que otros puedan habitarlo. Alejo Sosa, quien falleció este lunes a los 81 años, perteneció a esa segunda estirpe, fue una de las figuras fundamentales del teatro independiente de San Luis. Su historia no puede contarse únicamente a través de las obras que protagonizó o dirigió, sino también desde las instituciones que ayudó a crear, los espacios que sostuvo y las generaciones de artistas que encontraron en él a un maestro que sostuvo siempre. “A mí me sostienen el arte, el teatro y la fe”, decía.

Durante décadas entendió que el teatro era mucho más que una disciplina artística, era una forma de pensar el mundo, de fortalecer el tejido social y de construir identidad. Con esa convicción fundó Teatro Estudio Arte, impulsó la consolidación del Instituto Nacional del Teatro en la provincia y acompañó el crecimiento de un movimiento escénico que hoy forma parte del patrimonio cultural puntano.

Su influencia fue silenciosa y, al mismo tiempo, decisiva. No buscó el protagonismo personal, sino el crecimiento colectivo. En cada ensayo, en cada clase y cada proyecto sembró una idea que terminó convirtiéndose en legado, el teatro existe cuando una comunidad decide reunirse para contarse a sí misma.

Quienes compartieron el escenario con él recuerdan a partir de su filosofía, “Actuar es un acto sagrado”. No era una metáfora. Era una ética. Una manera de asumir el compromiso con el oficio, con la palabra, con el otro y con la memoria.

En la Feria Provincial del Libro, edición 2023 explico qué simbolizaba para él el Cine Teatro: “Mis padres se conocieron trabajando en el viejo Teatro Club Social. Cuando el maestro Miller hizo la primera ópera, la estrenaron ahí y en esa obra participaban mi mamá que era recitadora y mi papá que cantaba”.

Alejo también contó que tenía grandes historias ligadas a ese mítico lugar. “Cuando yo era niño y el teatro estaba en San Martín y Belgrano, iba a ver las películas y los matiné. Ya más de joven íbamos a bailar a la confitería de arriba. Solía presentarse Yaco Monti. Ahí conocíamos a nuestras novias, nos poníamos en pareja, hacíamos amigos”, recordó afirmando que, “el Cine Teatro es una reivindicación de nuestra historia y de nuestra cultura.



Ultimas Noticias