El collage fotográfico fue inspirado en “Popopis”, la protagonista de la leyenda sobre el origen del Río Quinto.

La Convocatoria “Mujeres Puntanas” estuvo abierta a cualquier artista mayor de 18 años que presentara obras propias, individualmente o en grupo, en las disciplinas literatura, teatro, danza, música y artes visuales.

Gabriela Pons es productora en medios audiovisuales y licenciada en cine y televisión. Su obra se denomina “Origen de agua sana” y se puede visualizar en la muestra que permanecerá durante febrero en el Museo “Dora Ochoa de Masramón”, donde se exponen los trabajos elegidos dentro de la categoría Artes Visuales.

Con respecto a los motivos que inspiraron su obra, la artista explicó: “Argentina es un país con diversidad de paisajes naturales rodeados de agua dulce en diferentes estados. La ciudad de Villa Mercedes es reconocida en diferentes latitudes por uno de sus símbolos urbanos, tradicionales y culturales más característicos de su zona norte: la Calle Angosta, la de una vereda sola. Si a partir de allí se recorre la ciudad en dirección hacia el sur se encuentra, casi al final, el Río Quinto. El curso de agua lleva este nombre dado por los conquistadores que avanzaban hacia el sur de Córdoba. Sin embargo, según la leyenda, estas aguas tenían el nombre de Popopis; una mujer, hija de un importante cacique de las comunidades originarias de la zona, quien transforma su llanto continuado en un caudal de agua dulce sanadora”, detalló Gabriela.

Además, la artista manifestó que intenta usar la imagen fotográfica para revalorizar el río de Villa Mercedes y resignificar la figura de “Popopis” como mujer y personaje principal de la leyenda sobre el origen de la cuenca que abastece de agua a la ciudad y a diferentes zonas de San Luis.

El proceso de trabajo de “Origen de agua sana”

Para Gabriela, los temas ambientales son relevantes para sus obras porque confía en el poder transformador del arte y generador de conciencia. “En este contexto de cambio climático me parece importante destacar la figura de “Popopis” para resignificarla como un sinónimo de que el agua dulce es vida y patrimonio de las generaciones futuras.

Con respecto al proceso de creación explica que trabajó con su archivo fotográfico personal, con una imagen hecha en el parque costanera Río Quinto en el año 2015 con el concepto de imagen invertida y otra fotografía personal registrada en 2020. “Seleccioné y saqué la figura de la escultura de la ‘Popopis’ que está en el parque para poder reintegrar su imagen al paisaje natural del río. Eso me permitió generar el collage donde fusiono la leyenda y la realidad para destacar a la ‘Popopis’ en su ambiente natural”, contó la artista.

Acercamiento al arte

El primer recuerdo que Gabriela Pons tiene vinculado con el arte fue una “valijita” con elementos para pintar y dibujar que le regaló su abuela. En su casa nunca faltaba papel porque su papá trabajaba en una fábrica, aunque confiesa que “además del papel blanco me gustaba el papel vegetal y el de calcar que se lo pedía a mi hermana. Me gustaba usar plumín, tinta china y microfibras. En la escuela me gustaba la materia artes plásticas y siempre le hacía las carátulas a mis compañeros, hasta remeras con una técnica que me enseñó un tío, que actualmente suelo aplicar”.

Desde pequeña se acercó a la fotografía y a la magia que tenían los rollos de fotos, el revelado y también los característicos stickers de moda en los 90. En 2015 comenzó con un proyecto fotográfico propio con una temática medioambiental y fotos documentales. Dos años después, hizo una diplomatura de fotografía social donde logró enfocarse en la producción de obras con la temática del agua dulce.

Ese proceso la llevó a participar en convocatorias locales, provinciales, nacionales e internacionales, “y esas experiencias se transformaron en entrenamientos para mis producciones”, expresó la artista.

Visualización de las mujeres a través del arte

Acerca de esta convocatoria, Gabriela manifestó: “Es una iniciativa de política pública cultural muy buena en relación a darle voz y luz a otras formas, a otros enfoques, al cómo y quiénes cuentan la historia. Durante muchos años, las mujeres fuimos invisibilizadas, directa o indirectamente ignoradas como hija de, hermana de, esposa de. Me parece muy bueno seguir abriendo el sendero de la confianza y la posibilidad de promover otras formas de contar la historia, la vivencia y las experiencias. Me parece que rescatarlas y promoverlas sostenidamente en el tiempo y con creatividad es fundamental. Es un proceso, pero lo importante es que ya empezó”.

 

Nota y foto: Prensa Programa Cultura.