Temas propios y clásicos en perfecta combinación crearon un clima diferente en cada interpretación hecha por los villamercedinos en el Salón Blanco.

Passaje mostró distintos momentos del mismo rock alternativo en la noche del viernes.

La banda mercedina pasó de presentarse ante una multitud en La Pedrera al clima unplugged casi intimista que propone la velada de los viernes en el Salón Blanco pero con una constante: una propuesta musical contundente y sin fisuras.

“Nos hacía falta un reto como éste ante las cámaras. Es increíble, el sonido es espectacular, nos sentimos muy cómodos”, le dijo a ANSL Franco Lucero, el cantante de Passaje.

Esta agrupación de rock alternativo con influencias de U2 y el britpop de Oasis y la corriente que le sucedió, dio origen a “algo fresco y joven” como ellos mismos se definen. Temas como “500 heridas”, “Dispara” o “Déjala ir” mostraron el virtuosismo de Gustavo Giachero en guitarrasn sostenido por la “pared” que formaban Marcelo Federigi (bajo) y Juan Pablo Torres (batería).

Los covers de Queen (Rapsodia bohemia), Hoobastank (The reason) y el tan laureado Feeling Good de 1965, marcaron cada uno de ellos distintos momentos del concierto dado en Terrazas: “Eso se debe esperar de Passaje: las canciones marcan distintos momentos, como diferentes escenas de una misma película. No sé qué va a pasar, incertidumbre. Hacemos rock, nada raro, pero no se sabe qué va a pasar de un tema a otro. Eso es lo que nos gusta de la banda”, concluyó Gustavo Giachero.

Nota y fotos: Adolfo González.