Algunos hechos rutinarios revisten características extraordinarias.

Cuando el comandante del vuelo LA 995 de Lan Airlines comenzó con sus prácticas de descenso, una labor simple que repite en cada jornada de trabajo, los 30 veteranos de Malvinas de la provincia de San Luis sentían que se encontraban ante un acontecimiento extraordinario.  Hoy los puntanos regresan a Malvinas, como reza cada uno de sus chalecos. Hoy el segundo contingente de sanluiseños pisaron, luego de 33 años, nuestras Islas

Malvinas

Minutos antes de las 15:00 comenzaron a divisarce las Islas

Cuando apareció en el horizonte la costa de nuestra Isla Soledad, las emociones comenzaron a transformar las charlas del vuelo en un conmovedor silencio. Todos buscaron el mejor modo de poder observar desde el aire nuestra tierra.

Las Indescriptibles tonalidades de azules y turquesas que nos regala nuestro mar argentino, fue dejando paso a un indescifrable damero de donde la diversidad de matices de verdes y marrones, actuaba como carta de presentación del territorio.

La emoción que había dejado en silencio a nuestros héroes fue atravesada por una conocida melodía que venía desde las primeras filas del avión. Cumpliendo una vieja promesa con su preciado ídolo, Roque Juárez, veterano que vive en Villa Mercedes, puso en el parlante de su teléfono a la Mona Giménez cantando “Beso a Beso”. Con la vista fija de nuestros excombatientes, viendo las Islas desde el aire, pocas veces resultó más atinada la frase “a quererte yo aprendí”,

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Los veteranos de Malvinas ya se encuentran en Puerto Argentino

Mont Pleasant es una base militar ubicada a 60 km de Puerto Argentino. Ahí llegaron los 30 veteranos de Malvinas de la provincia de San Luis, el segundo contingente del viaje que costeó el gobierno provincial.

El aeropuerto tiene similitudes con muchos de los observados en las películas de guerra. Hangares y galpones camuflados con terraplenes de tierra y vegetación. Una pista para rodado con dimensiones desmedidas por su inmensidad en relación a la población del lugar.

Los pasajeros del vuelo que partió en la mañana de Punta Arenas, Chile y que realizó una escala en Río Gallegos, lugar donde fue abordado por nuestros veteranos, arriban a un enorme galpón que no muestra ninguna comodidad o confort que pueda hacer presumir al pasajero que se encuentra en un aeropuerto civil.

Juan Carlos Garro y un reencuentro que tuvo que esperar 33 años

Juan Carlos Garro y un reencuentro que tuvo que esperar 33 años

Los primeros símbolos nos recordaron rápidamente la presencia colonizadora. Una publicidad con una familia típicamente inglesa y el lema de las islas “Our Island, Our House” – nuestra isla, nuestra casa – servía de ordenador en la fila para ingresar a migraciones. Todos los argentinos que arribamos desde el territorio continental a nuestras Islas, tuvimos que presentar nuestros pasaportes, en él quedó el sello que más duele. “IMMIGRATION FALKLAND ISLAND. VISITOR´S PERMIT”

Mientras se esperaba para abordar el micro que recorrería la ruta de pavimento y ripio que trasladaba a la delegación al Hotel Malvina House, comenzaron a sobrevolar la playa de estacionamiento donde estaba ubicado el colectivo, dos aviones Sir Harriers y un helicóptero militar. Lo que podría haber parecido una simple practica de rutina, se transforma en un símbolo agresivo en esta época de tensión diplomática

La vista alterna miradas de asombro con los ojos vidriosos y no es casual que les pase eso.  Porque por más que los carteles estén escritos en otro idioma, por más que les presenten otra bandera, por más que les quieran cambiar el nombre a los lugares que visitan, ellos, los 30 veteranos de San Luis, saben muy bien a donde llegaron. Hoy los puntanos volvieron a Malvinas, hoy los puntanos llegaron a Puerto Argentino.

Puerto Argentino

Puerto Argentino

Video: Roque Juárez, veterano de Malvinas

Enviados Especiales

Nota. Diego Masci

Video. Diego Masci

Fotografía. Marcelo Lacerda

Edición. Marcelo Lacerda