ACTIVIDAD CULTURAL
“Al diseñar, me enamoré de las tonadas, de la tierra sanluiseña y sus tradiciones”
Después de la gran fiesta por el Día Nacional de la Zamba en la EDIRO, que juntó a más de 600 personas, los artistas contaron cómo vivieron una noche a pura música, baile y tradición.

La velada no solo se destacó por los ballets y los grupos de coros sobre el escenario, sino también por el trabajo silencioso de quienes están detrás de cada detalle: los profesores de danza, los diseñadores y las costureras que visten a nuestros bailarines.
“Es un placer acompañar este movimiento cultural. La zamba nos une desde la danza folklórica y lleva la cultura a espacios accesibles y gratuitos para toda la comunidad, mostrando el potencial de nuestros bailarines, tiene un valor inmenso”, dijo Verónica Funes, directora de la Academia de Danzas y Compañía Internacional ‘Desde el Alma’.
Por su parte, Juan Sebastián Rodríguez, director del ballet ‘Añoranzas’, expresó: “Estar bailando con tanta gente en un mismo lugar y compartir algo tan nuestro y sentimental como la zamba es algo único y emocionante. Que el público se vuelque a ver el folclore es hermoso; siempre estaremos presentes cuando nos convoquen para defender nuestras raíces”.

“La zamba para mí es amor. Al diseñar, me enamoré de las tonadas, de la tierra sanluiseña y de esa conexión única que tienen los puntanos con su paisaje y sus tradiciones. Ver bailar con los pañuelos al viento y esa mirada cómplice entre los bailarines te eriza la piel e inspira a crear colecciones con identidad propia”, declaró Elsa Daniela Tapia, diseñadora de indumentaria.
Finalmente, Ramona Beatriz Barloa, costurera tradicional, dijo emocionada: “Es un orgullo enorme y una dicha muy grande ver a los bailarines lucir en cada coreografía los trajes que confeccionamos. Detrás de cada prenda hay muchas horas de trabajo, esmero y pasión para que la ropa brille en el escenario”.

