FERIA DE CIENCIAS
Alumnos de una escuela rural rescatan y estudian abejas nativas
Se trata del proyecto ‘BIO-RESCATE: Preservando Meliponas en el Norte de San Luis’, que fue presentado en la instancia regional de la Feria de Ciencias por estudiantes de la Escuela N°180 ‘Ministro Joaquín Tula Durán’, del paraje Santa Ana.

Todo comenzó cuando los seis alumnos de 3°, 4° y 6° grado advirtieron que las ‘abejitas de miel rosada’, como las conocen en la zona, perdían sus nidos con frecuencia. A partir de esa preocupación, decidieron pasar a la acción y convertirla en una investigación científica.
Junto a la docente y directora de Personal Único (PU), Adriana del Valle Garay, comenzaron una campaña de concientización en la comunidad, repartieron folletería y explicaron la importancia de estos insectos para el ecosistema. El mensaje dio resultado y tuvo un efecto inesperado ya que los hacheros de la zona se convirtieron en aliados del proyecto. Cada vez que una tarea de tala o desmonte dañaba un nido, en lugar de abandonarlo, lo rescataban y lo llevaban hasta la escuela.

De lunes a viernes, entre las 7:30 y las 12:00, el aula se transformó en un pequeño centro de rescate. Las abejas entran y salen libremente por las ventanas mientras los estudiantes reciben las colmenas dañadas. Con guantes, jeringas y mucha paciencia, retiran la miel derramada para evitar que las abejas se ahoguen, acomodan los discos de cría que permanecen sanos y trasladan la colonia a un nuevo hogar.
Esos hogares tampoco fueron comprados. Los propios alumnos construyeron cajas racionales con madera de álamo reciclada, adaptadas a las temperaturas extremas del norte sanluiseño. El diseño dio resultados al lograr estabilizar todos los enjambres rescatados.
La experiencia continúa con un seguimiento permanente. Los chicos observan el comportamiento de las reinas, registran el crecimiento de las crías y estudian cómo las meliponas (abejas que no tienen aguijón) se organizan durante el invierno. Entre otros descubrimientos, comprobaron que las abejas trabajan en equipo y reciclan el cerumen dañado para reconstruir sus propias celdas.

En el proyecto participaron Máximo Muñoz, Sofía Godoy, Esmeralda Jofré, Juan Godoy, Stefano Domínguez y Yazmín Ramírez. Los encargados de presentar la investigación en la instancia regional de la Feria de Ciencias, fueron Máximo y Sofía.
“No hay mayor recompensa que ver el asombro en los ojos de un niño. Observar a alumnos de un plurigrado rural debatir sobre geometría o trabajar con planillas digitales demuestra que la brecha territorial se acorta con pasión. En la resiliencia de estas abejitas, que reciclan su propio cerumen para sobrevivir al invierno sanluiseño, veo reflejada a nuestra propia escuela”, expresó la directora.
Además, Garay destacó que, gracias al proyecto, sus estudiantes dejaron de ver únicamente madera en los árboles del paraje Santa Ana y comenzaron a reconocer allí biodiversidad.
