COOPERATIVA MULTIESPACIOS
Aprender un oficio, tener un lugar, sentirse incluido
Armado y construcción de escenografías, stands, mobiliario y cartelería, son algunas de las tareas que desarrolla la cooperativa Multiespacios de la ULP. Con ocho meses de vida, este espacio creativo es sinónimo de integración, compañerismo y aprendizaje.
“Lo que no aprendimos de jóvenes, lo estamos aprendiendo ahora. En este lugar, nadie es mejor ni peor que el otro, somos todos iguales”, asegura Gastón Funes, presidente de la cooperativa Multiespacios de la Universidad de La Punta (ULP). Este mensaje deja en claro que el compañerismo, la igualdad y el aprendizaje son fundamentales para el trabajo en equipo.
A ocho meses de su nacimiento, la cooperativa puntana colabora en la construcción y el armado de escenarios y escenografías, stands, mobiliario, rediseño de interiores, cartelería y restructuración de espacios, que realiza el taller de diseño de la ULP, a cargo de Mario Alcaraz y Carlos Fernández.
“Acá nadie es profesional. Todos empezamos de abajo, desde lijar una madera hasta la construcción de grandes estructuras. Todos queremos aprender”, destaca Gastón Funes. Y subraya: “Somos un grupo muy unido. Ante algún inconveniente, siempre buscamos la solución entre todos”.
Sobre el trabajo diario, el presidente de Multiespacios cuenta que el equipo se reúne por la mañana para programar las tareas a desarrollar. “Vemos los planos, las medidas y nos ponemos manos a la obra. Cada uno tiene una actividad: pintar, lijar, medir, cortar madera, etc”, detalla.
Cabe resaltar que, con el correr del tiempo y la práctica, la cooperativa logró hacer trabajos de gran envergadura con la misma calidad y terminación de las grandes empresas, que se dedican a este rubro.
“En la cooperativa encontré mi lugar”
A los 62 años, Carlos Leguizamón agradece la posibilidad que le dio la ULP de sumarse a Multiespacios. “A mi edad no es fácil conseguir trabajo. En la cooperativa encontré mi lugar. Los chicos me ayudaron a integrarme”, relata. Aunque es el mayor del grupo, demuestra ser un niño por dentro: “Me siento un nene. Soy el único que hago payasadas, canto y grito todo el tiempo”, cuenta, entre risas.
Del trabajo en equipo, Carlos rescata valores muy importantes. “Estoy en constante aprendizaje. Hay un gran compañerismo acá adentro. Hay libertad para pensar y aportar ideas. Ojalá tengamos tiempo para seguir superándonos”, expresa.
Un espacio de integración y aprendizaje
José Ochoa acompaña el crecimiento de la cooperativa Multiespacios desde sus inicios. En ese sentido, asegura que aprendió diferentes oficios, “Es la primera vez que trabajo en algo así. Antes de entrar acá, veía escenografías o stands y me preguntaba ‘¿Cómo se armará eso?’. Ahora, gracias al trabajo en la cooperativa, sé cómo hacerlo”, asegura el joven.
Su compañero, Orlando Sosa, encontró en la cooperativa un espacio de integración y aprendizaje. “Hacer lo que te gusta y sentirte bien es muy importante. Agradezco la oportunidad que me dieron de sumarme a este equipo”, cuenta.
Más experiencia, nuevas habilidades
“Siento que he aprendido mucho en la cooperativa. Cada día es una oportunidad de crecimiento. He aprendido a manejar diferentes máquinas, algo que antes no sabía”, remarca Gelsi Jofré. Sobre el equipo de trabajo, asegura que “es un grupo muy unido, que siempre busca lo mejor”.
Pero este joven no sólo demuestra sus habilidades en la cooperativa, el talento también lo lleva a su casa. “Me doy ideas para hacer cosas propias. He armado muebles, artesanías y hasta una guitarra a escala”, detalla.
Para Marcelo Suárez, el crecimiento personal y grupal es algo más que importante. “He aprendido mucho y quiero seguir aprendiendo. Somos todos muy compañeros, no hay egoísmo a la hora de trabajar”, reconoce. Y señala: “Cuando veo un producto terminado, después de tantas horas de trabajo, me pongo muy contento”.
Nota y fotografía: Prensa Universidad de La Punta