Pertenecen al Centro Educativo N° 20 “Juan W. Gez” de Villa Mercedes y participaron del concurso “Industria Inspira” con el trabajo “Carga de celulares con chatarra”, el cual obtuvo el 3° lugar como mejor proyecto sustentable y de innovación.

Recolectaron chatarra electrónica y, en base a investigaciones sobre los distintos componentes, armaron un panel que capta la energía solar.

Un grupo de estudiantes y docentes del nivel secundario del Centro Educativo N° 20 “Juan W. Gez” de la ciudad de Villa Mercedes, presentaron un proyecto en el Concurso Industria Inspira -organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA)-, por el cual fueron distinguidos. Obtuvieron el tercer puesto como el mejor proyecto sustentable y de innovación, entre 60 instituciones educativas de distintos puntos del país.

El trabajo, denominado “Carga de celulares con chatarra”, se trata de un cargador solar portátil que estudiantes y docentes construyeron con desechos electrónicos. “Todo empezó con la intriga de muchos alumnos con respecto a qué hacer con la basura electrónica y, a su vez, cómo generar energía”, comentó el docente Martín Saavedra, quien junto al profesor Adrián López acompañaron y ayudaron a las alumnas y los alumnos en este proceso.

Saavedra contó que recolectaron chatarra electrónica y, en base a investigaciones sobre los distintos componentes, armaron un panel que capta la energía solar y la transforma en tensión eléctrica, todo con un circuito estabilizador y regulador que también contiene una salida USB para la carga de celulares. Los docentes indicaron que además de crear este innovador cargador, las alumnas y los alumnos se concientizaron sobre los beneficios de las energías renovables, como así también sobre la importancia de reciclar y reutilizar los desechos electrónicos para generar energía.

En este sentido, afirmaron: “El diseño y la construcción del cargador solar portátil les permitió comprender que la utilización de las energías renovables es fundamental en el desarrollo sostenible y cuidado del medioambiente, y que la reutilización y el reciclado de la chatarra electrónica evita la contaminación ambiental. Además, aprendieron que dentro de un equipo electrónico que no funciona se pueden rescatar elementos que sí funcionan y reutilizarlos en un nuevo equipo”.

Por último, los docentes indicaron: “Mediante el diseño, desarrollo y construcción del cargador solar portátil con chatarra electrónica y sin costo alguno, obtuvimos como resultado final la generación de energía eléctrica en forma autónoma sin que provenga de la red para carga de celulares y otros dispositivos móviles, siendo un producto totalmente viable y accesible a cualquier persona, debido a que no tiene costo y es fácil de trasladar”.

Las y los estudiantes que participaron del proyecto son: Florencia Aldeco, Érica Gil, Lorena Gómez, Daniza Lezcano, Santiago Lezcano, Roxana Moreno, Alejandra Muñoz, Lucía Núñez, Mateo Parilla, Antonella Ponce y Lourdes Rinaldi.

 

Nota y fotos: Prensa Ministerio de Educación.