Alberto Rodríguez Saá lo puso en funciones este viernes durante un breve pero emotivo acto, desarrollado en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo, sin asistencia de público ni de periodistas atento a las recomendaciones sanitarias por la pandemia de COVID-19. El flamante funcionario estuvo acompañado de su esposa Romina y de sus hijos Ana y Lorenzo.

Mediante el Decreto Nº 3.154, el gobernador Alberto Rodríguez Saá designó a Luis Andrés Macagno Fernández como coordinador de la Secretaría de Turismo de la provincia, quien juró por la Patria y el honor durante un breve acto del que participaron familiares, la jefa de Gabinete de Ministros, Natalia Zavala Chacur, y los ministros de Justicia, Seguridad Gobierno y Culto, Fabián Filomena; y de Obras Públicas e Infraestructura, Felipe Tomasevich.

“Es hijo de Ana María Ponce, quien nació en San Luis el 10 de junio de 1952, quien es de mi generación y la recuerdo de mi niñez y adolescencia con el guardapolvo de alumna en algunas reuniones y peñas estudiantiles”, recordó el gobernador de la provincia.

Agregó que la madre del flamante funcionario se fue a estudiar a la ciudad de La Plata, donde tuvo “una enormísima militancia en lo que llamo la resistencia peronista e ideales ligados al peronismo y se casó con Roberto “Lucho” Fernández en una ceremonia celebrada en la localidad de El Volcán.

Emocionado, Rodríguez Saá tomó juramento al nuevo coordinador de la Secretaría de Estado de Turismo y recordó que Macagno fue concejal de la ciudad de San Luis y en diciembre de 2019 asumió como jefe del Programa Energías de la provincia. A su cargo también se encontraba a este viernes la Dirección de Energía San Luis SAPEM, subdistribuidora provincial de gas.

“’Piri’, como lo conocemos, es hijo de Godoberto Luis Fernández y Ana María Ponce, poeta puntana, ambos desaparecidos durante la dictadura militar”, agregó el mandatario.

Antes del juramento, el gobernador leyó un poema de la madre del funcionario que emocionó hasta las lágrimas a varios de los presentes:

“Hay una cosa que me alimenta y son tus ojos pequeño

Tus ojos de risa feliz. Tus ojos de luz azul.

Te miro, pero mis ojos no alcanzan para verte.

No sirven para detener tu tiempo, chiquito

Y ríes de la vida porque tu vida somos nosotros

que necesitamos tus ojos azules para seguir.

Y ríes y nunca dejes de reír, pequeño,

que nosotros de tus ojos, de tu risa, somos”.

Nota, fotos y video: ANSL.