Raquel se encontraba instalada en Potrero de los Funes, entre las sierras y el silencio, tenía dos hijos, Damián y Rayza, era licenciada en Letras, columnista del diario La Opinión e integraba el Consejo Consultivo del gobernador Alberto Rodríguez Saá.

Raquel Weinstock murió este lunes a los 67 años.

Este lunes al mediodía la tristeza se apoderó del aire, partía Raquel Weinstock, dejando un vacío y profundo dolor en sus familiares, amigos y el ámbito cultural sanluiseño.

Tenía 67 años y arrastraba problemas de salud desde hacía tiempo.

Siempre con una sonrisa y llena de gentileza, también se caracterizó por ser una mujer de carácter fuerte y una gran fuerza de voluntad.

La escritora y licenciada en Letras también fue jurado de múltiples concursos literarios y custodia de la cultura sanluiseña y de la palabra. Fue la encargada de escribir el prólogo del libro “Todos los niños todos”, de María Antonia Salino, Vilma Margall y Mirta Mobellán.

A los 36 años le amputaron una pierna a raíz de una trombosis, pero ese drama no le impidió cuidar a sus hijos y desarrollar su carrera. Tampoco escribir, leer, debatir sobre la lengua castellana y sobre todo alentar a las nuevas generaciones que se inclinaban por la literatura.

Luchadora por los derechos de quienes sufrían alguna discapacidad, luchó por el respeto a las leyes que los defienden y por más facilidades para ellos. Cuando fue funcionaria de áreas vinculadas a las personas discapacitadas, batalló siempre en pos de alcanzar más respeto para ellos y el cumplimiento de todas las normas que benefician a los convalecientes.

Fue periodista en el diario Puntal, columnista en los semanarios La Opinión y La Voz del Sud, y amiga entrañable de Carlos Juan Rodríguez Saá, a quien recordó en innumerables poemas, como “Las palabras que esperan”. También fue amiga y un pilar fundamental para su madre Antonia “Tona” Salino, quien la recordará por siempre. “Se me fue Raquel, una amiga como pocas. Es un día tristísimo para todos los que la queríamos, especialmente para sus hijos”, dijo con dolor Salino.

Entre sus últimas publicaciones, se destaca el libro “El Rector”, pieza que trae a la memoria el relevante legado que dejaron los cinco períodos de gestión del primer rector de la Universidad Nacional de San Luis, elegido democráticamente en Asamblea Universitaria, Alberto Puchmüller, en donde ella fue la responsable de la Dirección de Prensa y acompañó a esa gestión en la fundación de FM Universidad.

Sus amigos  la recuerdan como una mujer de mucho carácter y una intelectual valiosa que tuvo una nutrida participación en diferentes ámbitos. Estuvo en el diario El Puntal San Luis y fue una de las primeras mujeres en escribir sobre los derechos humanos, además de haber editado libros de poesía.

Sus hijos, Damián y Rayza, fueron el motor que la motivaba y alentaba a diario para continuar con su tarea vinculada a las letras y al mundo de la literatura. Entre los numerosos escritos de Raquel Weinstock  se destaca “No pases de largo” dedicado para su hija Rayza,  quien lo compartió en sus redes sociales:

“Cuando veas un viejo sonriente junto a un niño, una luna llena, un duraznero que florece, unos ojos inevitables o el sabor de una uva que estalla entre tus dientes, es la vida que te mira.

No dejes que nada interrumpa las madrugadas inolvidables, ni tu risa incontenible, ni los caminos que elijas, aun los que no te llevan a ninguna parte, porque en su recorrido descubrirás vida.

Te sorprenderá el lodo, te dolerá el dolor de los otros. Que nadie te marque moretones en el alma, no te acerques a los abismos porque son sólo eso, están vacíos de sueños. No te detengas en cuerpos de hojalata pintada, de marquetería. No desperdicies abrazos para que puedas conocer intacta la miel de los besos eternos, aunque yo no sepa si existen. Que quien pronuncie tu nombre sea como quien arrulla a un niño con una canción de cuna.

No bajes los brazos salvo para alzar un fruto o un buen recuerdo. Tal vez encuentres un río sin agua, pero tiene vestigios de que la tuvo. O una casa sin llaves y gente sin casas, curtidos, olvidados, y eso también es la vida que te está mirando, y no pases de largo.

No siempre la soledad es un pájaro herido, a veces tiene el rostro de un espejo que nos deja mirarnos transparentes, aunque nos resulte insolente o insostenible.

Eso somos, tan frágiles como un silencio.

No muerdas el corazón de lo injusto, sólo encuentra el modo más leve de pisarlo, para limpiar el camino que te llama, las voces dulces que te nombran. Pero sobre todo, no pases nunca de largo por la vida”, publicó Rayza.

Desde hace unos años decidió instalarse en su casa en la localidad de Potrero de los Funes, donde se encontraba cómoda en el calor de su hogar. Sus problemas de salud la aquejaron mucho en este tiempo y este lunes de carnaval se fue para dejar un vacío en las letras puntanas y dolor en su familia e innumerables amigos.

Según nos informaron desde la empresa Parque de la Quebrada, el velatorio de Raquel Weinstock es en la sala ubicada en San Juan 1291. El sepelio será este martes a las 9:30 en el cementerio Parque de la misma empresa.

Raquel junto a “Tona” Salino y Vilma Margall, en la presentación del libro “Todos los niños todos” realizada en Villa Mercedes.

Fuente: Programa Cultura.

Nota: ANSL.

Foto: El Diario de la República /ANSL.