La provincia está pasando una época de altas temperaturas y por consiguiente, aumentan las posibilidades de problemas de salud en los grupos de riesgo, como así también, de desastres naturales en la flora, fauna y los atractivos de la geografía puntana.

Las temperaturas en los últimos días han sido altas e incluso el pronóstico de la REM estipula que las máximas previstas para este miércoles y jueves son de 36ºC. Ante esto, en la nota se brindan recomendaciones para evitar golpes de calor e incendios.

Golpes de calor

Se trata del aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos, con poca ventilación al punto que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento. En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales, como la sudoración por lo que se produce un aumento de la temperatura corporal. El golpe de calor puede presentarse en el momento o después de varios días de alta temperatura.

Especialmente, en el caso de embarazadas, bebés, niños pequeños, adultos mayores de 65 años e individuos con enfermedades crónicas, se debe acudir al médico cuando la persona posea los siguientes síntomas: temperatura mayor a 39º C (medida en la axila); sudoración excesiva; piel seca; agotamiento, cansancio o debilidad; mareos o desmayo; dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos y dolores de cabeza (sensación de latido u opresión). En los bebés, además, se puede evidenciar la piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal, e irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).

Para evitar un golpe de calor en zonas y/o épocas de altas temperaturas, es importante: evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso, muy frías o muy calientes y comidas pesadas; tomar abundante agua segura durante todo el día; reducir la actividad física en los horarios de mayor calor; permanecer en lugares ventilados; evitar las comidas abundantes y preferiblemente ingerir frutas y verduras; vestirse con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros, y evitar la exposición al sol durante el mediodía.

Ante un posible caso, se debe actuar rápidamente, intentar bajar la temperatura del cuerpo de la persona afectada -con hielo o con un baño en agua helada-, ofrecer agua fresca (o incluso agua con una cucharadita de sal), trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado, no administrar medicamentos antifebriles y no friccionar la piel con alcohol.

Incendios

Las altas temperaturas sumadas a los vientos, los pastizales secos y, muchas veces, la negligencia de las personas o un descuido, determinan el inicio de un incendio que puede causar desastres naturales en la flora, la fauna y los atractivos de la provincia. Por eso, la población deberá tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

No arrojar al suelo colillas de cigarrillo ni fósforos encendidos, ya que cualquier chispa o llama puede causar un incendio.

No tirar trozos de vidrio, botellas, desperdicios o cualquier tipo de material combustible que pueda originar un incendio.

No encender fogatas en lugares no autorizados.

No ingresar automóviles o motocicletas en zonas donde hay matorrales secos. El contacto del tubo de escape con los matorrales puede generar un incendio.

Si encuentra restos de fogatas, apáguelas con agua y tierra, y no abandone los rescoldos hasta que deje de humear.

Si observa situaciones sospechosas que involucren pirómanos, denúncielos.

Avise a la línea de emergencia 911, en cuanto vea una columna de humo o sospeche un incendio incipiente, especificando la ubicación.

 

Nota y foto: ANSL.