Corresponden a 40 ciudades, localidades y parajes de la provincia. 97 instituciones educativas recibieron equipos de sonido por participar en esta instancia que se desarrolló por tercer año consecutivo, en carácter de muestra, no competitiva. 

Con una puesta que mezcló flúor y folclore, el nivel inicial de la Escuela “Paula Domínguez de Bazán” le dio la bienvenida a los docentes y familiares que colmaron la sala “Hugo del Carril”, en el Centro Cultural “Puente Blanco”, este martes a las 17:00.

“Más allá del premio, Intercolegiales es un eje transversal en nuestra cultura. No es el final lo que se premia, sino el proceso constructivo donde vamos investigando y haciendo nuestra producción usando las diferentes herramientas”, señaló la jefa del Programa Cultura, Silvia Rapisarda.

“Cada año tenemos más participación de las escuelas del interior. Hay más calidad en las producciones artísticas y un mayor interés por usar las diferentes herramientas del arte, sobre todo las vinculadas a la tecnología con audiovisual, música y teatro, este año sumamos clínicas o capacitaciones para los chicos que suben al escenario”, expresó.

“El futuro de la cultura no tiene techo ni límite. Siempre hay para explorar e investigar, siempre hay para innovar. Cada año proponemos innovación dentro del proceso de Intercolegiales Culturales”, sostuvo.

En total, entre Inicial, Primario y Secundario esta edición reunió a más de 12.500 participantes.

Esta iniciativa genera espacios públicos para reconstruir la identidad puntana y forma un semillero de artistas locales, fruto de las capacitaciones y el acompañamiento de las familias.

“Este momento también se constituye en una fiesta porque es el momento para compartir los trabajos anuales sobre la puntanidad. Desde la actividad lúdica y el arte, poder trabajar con nuestro ser puntano desde tan temprana edad”, señaló la jefa del Subprograma Intercolegiales Culturales, Lis Contreras.

“Fue un desafío poder incluir a los más pequeños en esta dinámica, en esto de subir a distintos escenarios y hacer una logística de traslados donde los chicos viajen a una localidad representando a sus pueblos. También fue un gran paso en esta edición poder compartir con vecinos que se sumaron a esta fiesta, incluso sin ser parientes”, indicó.

Un semillero de artistas

En Villa Mercedes, la Escuela de Nivel Inicial Nº 21 “Jardín Construyendo Sueños” investigó la vida del escultor Julio César Domínguez. “Los chicos son muy plásticos y los motivamos a través de videos sobre la vida de este artista”, contó la docente Mirta Pérez en referencia a la formulación del trabajo “Manos puntanas, corazón de artista”.

“Hicimos una dramatización sobre la mazamorra y otro proyecto inspirado en el nombre de nuestra escuela en honor a la maestra Dora Palacios, quien fue maestra y una escritora de la localidad”, dijo Gloria Villegas, directora de la escuela de Nivel Inicial N° 11, de La Toma.

“Los chicos estuvieron muy inspirados durante la puesta en escena y la familia de Dora siempre está presente con nosotros”, contó.

El jardín de localidad de Río Grande trabajó sobre la vida de un poblador reconocido por su oficio y arte en la zona.  “Los chicos se sintieron muy felices e identificados”, señaló la directora, Ana Coria.

Para el paraje Liborio Luna, ubicado en el departamento Pedernera, esta edición fue especial porque el Nivel Primario resultó destacado por su proyecto. Y el Nivel Inicial, con sus tres alumnos, diseñó un emotivo audiovisual titulado “El choco, mi amigo fiel”.

“Somos menos de doscientos habitantes. Tenemos sala de cuatro hasta sexto grado. Tenemos 14 alumnos en nivel primario y a la tarde secundario generativo, también, con 14 estudiantes. Para los niños fue toda una aventura esta experiencia”, describió Fanny Álvarez, directora unipersonal de la Escuela n° 39 “Fray Luis Tula”.

Nota, fotos y videos: ANSL.