El viaje lo organizó la UEP ovina y caprina de San Luis. Visitaron un tambo y un establecimiento que tiene rumiantes y camélidos, donde recibieron una capacitación sobre esquila. El 5 de diciembre volcarán sus experiencias en la última reunión del año del organismo.

La Unidad Ejecutora Provincial (UEP) ovina y caprina organizó un viaje a La Rioja para que los productores puntanos pudieran aprender de la experiencia de sus pares de la provincia vecina, más acostumbrados a la cría de estas especies, con un desarrollo comercial ya aceitado a través de los años. Según los testimonios, fue interesante observar cómo intentan mejorar estos criadores, que tienen un perfil socioeconómico en sus comunidades rurales similar a la zona caprinera por excelencia de San Luis, su porción noroeste, principalmente los departamentos Ayacucho, San Martín y Belgrano.

Con la coordinación de la titular de la UEP, Gabriela Delgado, participaron criadores de distinta envergadura, algunos de los cuales trabajan ya con valor agregado de manera artesanal y a muy baja escala, quienes desconocían los alcances de las leyes en relación a sus trabajos.

En La Rioja, el trabajo interdisciplinario entre instituciones y organizaciones no gubernamentales contribuyó a desarrollar aspectos de la comunidad rural cuyo destino es el turismo, transformando productores de subsistencia en emprendedores capacitados en valor agregado.  El coordinador local, Francisco Oliva, es un especialista en la percepción de las fortalezas potenciales del sector, trabajando a la par con productores, INTA, INTI, asociaciones y otros actores la implementación de proyectos relacionados con valor agregado: curtido, talabartería; esquila y tambo con quesería y fábrica de dulce de leche. También apuestan a la genética como modo de optimizar las producciones referidas y el mejoramiento de las instalaciones.

Todas las visitas a productores estuvieron acompañados por explicaciones acerca de los procesos, usos de herramientas, insumos y máquinas. La delegación puntana pudo conocer algunos productores que han comenzado a incursionar en el curtido de cueros y también el beneficio que otorgan algunas máquinas, como la productora de dulce de leche y los fulones, en cuanto a cantidad y tiempos demandados.

Hicieron una visita a un tambo caprino, con producción de leche y carne de ovejas de las razas anglo nubian y bóer. Allí la producción de leche se extiende por unos 8 meses, los cabritos de 30 días se venden con un peso aproximado de 6-7 kilos y el cuero curtido se vende bien por ser cabritilla. Al día siguiente, antes de emprender el regreso a San Luis, recorrieron el establecimiento a un pequeño productor que ha diversificado su producción entre pequeños rumiantes y camélidos. Recibieron una charla sobre genética y una capacitación en esquila según el Manual de Prolana.

“Durante la vuelta indagué a los productores sobre la experiencia y todos coincidieron en que haber viajado les había permitido visualizar las diferencias sustanciales, sobre todo agroclimáticas, y cómo explotan sus colegas riojanos las fortalezas; comparando el potencial que tenemos en gran parte de San Luis”, explicó Delgado, quien agregó que “desde el punto de vista técnico, la organización fue inquietante en cuanto a llenar las expectativas de un grupo de productores con características diversas; no solo en cuanto a producción, sino también por la escala de conocimientos y los orígenes diferentes de cada uno”.

El 5 de diciembre, en el Parque de las Naciones, habrá una reunión ampliada de la UEP de San Luis, donde se analizará lo realizado durante el año y quienes viajaron a La Rioja expondrán la experiencia recogida para que otros productores puedan beneficiarse a futuro.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Producción.