“Debemos continuar buceando en nuestra realidad, expresándonos en un lenguaje propio, puntano y americano que, si aún no está resuelto, debemos ayudar a descubrir con autenticidad y honestidad”, sostenía el artista plástico que murió este año. Familiares, amigos y funcionarios compartieron anécdotas y reflexiones en una localidad inspiradora para “Quico”.

“Cada uno tiene que buscar el mensaje en el cuadro porque estas obras se arman en tu cerebro”, expresó Susana Pérez, viuda del pintor, tras recorrer el espacio destinado a su compañero de vida, que murió el 7 de febrero.

Susana también recordó cómo era la técnica del artista que vivía en Villa Mercedes desde 1976. “El paisaje le producía una gran emoción, entonces tomaba nota o sacaba una foto y después con las manos, las piedras o lo que fuera, seguía pintando”, contó este jueves tras el emotivo acto que inició pasadas las 19:00.

Por su convicción estética, Vacca prefería un contacto más directo, con escasas pinceladas. “Lo he visto retocar algunos cuadros con un pincel, le hacía algún detalle. Y le decía: ‘¿Qué le estás pintando, con todo el colorido que tiene?’. Y me respondía: ‘Estaba equilibrando la obra”.

Hugo Gez, amigo de “Quico”, precisó durante el homenaje: “Sabemos que se lo clasifica en el informalismo. Pero más allá de esto, el que se detiene delante de una de sus obras siente la vibración de la materia, sus colores, gestos. Él mismo describe lo que sucedía allá por el ’57 cuando junto a un grupo de jóvenes habían llegado intuitivamente a este lenguaje del arte informal: ‘Introducir en nuestras obras elementos como arena, piedras, ramitas, esmaltes, más tarde alquitrán, y trabajar además de los pinceles y espátulas, directamente con los dedos o del pomo de la pintura’. Esta ruptura generó polémicas y cosechó escasos aplausos; salvo el entusiasmo de algunos como Gaspar Di Gennaro o Antu Có Fernández, el resto permaneció al margen”, recordó.

Aunque Vacca apostó fuerte, Susana aclaró: “Nunca jugó con las vanguardias, las divisiones las hacen los críticos”. Además de exponer en importantes ciudades del país, sus obras estuvieron en Nueva York, Perú y Bulgaria. En junio de 2017, el gobernador Alberto Rodríguez Saá distinguió a su amigo y señaló: “Único puntano que figura en los diccionarios de artistas plásticos de la Argentina y que ha accedido a la Academia Nacional de Bellas Artes”.

Gez compartió también una entrevista donde se puede apreciar la filosofía de “Quico”. “Es como si en la actualidad las artes plásticas hubiesen llegado a agotar todas las posibilidades, como si se hubiesen recorrido todos los caminos. En estos últimos años acelerados hemos visto pasar infinidad de corrientes pictóricas que se suceden unas a otras. Cada una de estas corrientes es adoptada por las vanguardias porteñas, no como producto de una necesidad interior del artista (lo que legitimaría esa actitud), sino artificialmente, con el objeto de estar siempre a la moda y de esta forma ser tenidos en cuenta en los centros de poder cultural, obviamente foráneos”, leyó Gez sobre el reportaje realizado a Sánchez Vacca en diciembre del 83′ en el diario “La Opinión”.

La reflexión de Vacca habilita elementos contemporáneos pero abraza valores clásicos o renacentistas. “En una sociedad consumista como la nuestra tenemos la sensación que cada una de las corrientes artísticas consume a la anterior, en una carrera desenfrenada no sabemos hacia dónde. Nosotros, como artistas del interior, estamos un poco a salvo de estas modas, y pienso que debemos continuar buceando en nuestra realidad, expresándonos en un lenguaje propio, puntano y americano que si aún no está resuelto, debemos ayudar a descubrir con autenticidad y honestidad”, subrayó el artista que en los ’60 integró en Buenos Aires los grupos del maestro Juan Del Prete y “Sí” de pintores informalistas -fundado por Rafael Squirru-.

En noviembre de 2016, el destacado artista plástico presentó “La pintura y la escultura en San Luis”, tomo reeditado por San Luis Libro que, en seis capítulos, abarca desde los precursores hasta el período ecléctico. Esta investigación le insumió más de nueve años. Su objetivo, además, fue rescatar del anonimato a varios pinceles locales. Sobre la trascendencia de este afán documentalista, el escritor Gustavo Romero Borri destacó: “Esta obra es un mapa ineludible de la actividad plástica de nuestra provincia”.

Esta séptima edición de la Feria fue especial para Susana, ya que el año pasado asistió acompañada por “Quico”, quien sentía debilidad por San Francisco. “Le fascinaba, le gustaba recorrer el río Juan Gómez, íbamos de piedra en piedra saltando y llegábamos a lugares impresionantes”, reveló.

Nota, fotos y video: ANSL.