Lacunza nos informó que en los 3 primeros trimestres de 2019, el déficit superó los 456 mil millones de pesos y que el Estado achicó sus gastos en más de $22 mil millones. Es que los intereses por la deuda crecieron un 107,7%.

El ministro de Hacienda dio a conocer los datos oficiales de las cuentas del Estado nacional. Fue en conferencia de prensa donde puso a disposición un PowerPoint con los datos.

Miremos algunas de sus páginas:

Lacunza resaltó el superávit primario de $22.892 millones computando enero a septiembre. Aunque el último déficit primario fue de $25.368 millones. El resultado primario es la resta de lo que ingresa y de lo que se invierte para que el Estado funcione. El saldo verdadero es el resultado financiero, pues computa además el pago de lo que se adeuda. En este caso, Argentina tiene un saldo negativo de 456 mil millones de pesos.

Miremos los ingresos:

Salvo lo que ingresa por retenciones ($4 por cada dólar por cualquier tipo de exportación) y el rubro Otros Ingresos, todos los demás tributos perdieron contra la inflación.

En cuanto a los gastos:

Ningún rubro tuvo crecimiento en términos reales, salvo las transferencias (algunas discrecionales) a las provincias.

El informe que tiene especial preocupación por mostrar que se cumplen las metas acordadas con el FMI, tiene un apartado sobre la deuda pública. Miremos los números oficiales presentados, que no computan las deudas del BCRA y lo que pueden haber escuchado como déficit cuasi fiscal, que es deuda que tiene Argentina, aunque no esté a nombre del Estado nacional o del Tesoro.

En el período de Macri, por información surgida de su gobierno, la deuda creció de 240 mil millones de dólares hasta los 310 mil millones en la misma moneda.

Miremos el gráfico que lo referencia al PBI:

Reconoce el gobierno una deuda en torno al 68 o 74 por ciento (según como se calcule) del total de lo que produce el país. Recuerdo que no está sumado la deuda cuasi fiscal, por ejemplo las Leliq, los pases, empresas con participación estatal mayoritaria, etc.

Para finalizar, les dejo una de las frases que dijo el ministro en su conferencia de prensa: “El nivel de deuda de un país termina siendo el fruto de una decisión colectiva”. Qué extraordinaria forma de diluir la responsabilidad de los que gobiernan.