Spinuzza recibió en su despacho a estudiantes de 6º año del nivel secundario. El encuentro se realizó con el objetivo de presentar el proyecto escolar que busca generar impacto ambiental y social.

La iniciativa ecológica buscará reducir, reciclar y generar buenos hábitos en los ciudadanos.

Bajo el nombre “Punto Verde Inteligente (PVI)”, siete alumnos de 6º año de la Escuela  Técnica N° 7 Ingeniero “Germán Ave Lallermant”,  han creado un proyecto que busca reducir el impacto ambiental de los plásticos y aluminios, generando un cambio cultural en la sociedad.

En este contexto la secretaria de Medio Ambiente, Natalia Spinuzza, recibió en su despacho a parte de los integrantes de esta ambiciosa iniciativa para conocer y  acompañar el trabajo que realizan los alumnos desde hace un año.

“La iniciativa surgió a fines del año pasado, dentro de una asignatura y después se transformó en extracurricular, ahora somos siete integrantes más los docentes que nos acompañan. Nos gustaría que nuestro proyecto se realice en todo el país, empezando por nuestra provincia, la intención es generar un cambio cultural y lograr la cultura del reciclado en la comunidad”, indicó en la presentación Martina Linares, integrante del proyecto ambiental.

Los fundamentos de “Punto Verde Inteligente”

Luego de estudiar la situación de los residuos provenientes de envases post consumo de bebidas, los estudiantes se encontraron con diversas problemáticas ambientales causadas por este tipo de residuos. Los estudiantes encontraron que el país produce y descarta más de 250.000 toneladas anuales de envases PET (Polietileno Tereftalato), y unos 12 millones de botellas de plástico por día.

Asimismo, encontraron en su investigación que el plástico genera, además de daño ambiental al esparcirse contaminando el suelo, ríos, mares y atmósfera, una oportunidad de negocios desaprovechada.

Ante este disparador, los alumnos propusieron diagramar un sistema o red de máquinas que constituyan puntos de recolección, compactación y separación de envases PET, distribuidos en los lugares donde habitualmente se venden o generan este tipo de residuos como escuelas, edificios públicos, shoppings, paseos, lugares de espectáculos y zonas centrales de la ciudad.

¿En qué consistirá su funcionamiento?

La máquina tendrá el aspecto y dimensiones aproximados al de una de las conocidas expendedoras automáticas de bebidas. Mostrará en su frente un par de aberturas donde introducir los envases posconsumo a procesar, un display con mensajes de guía para el usuario, y un par de pulsadores de accionamiento. En el futuro podría también incluir lectores de tarjetas o impresora de tickets a fin de premiar de diferentes maneras (puntos, descuentos, etc.)

El Punto Verde Inteligente (PVI) operará en dos sencillos pasos: se depositará la botella PET o lata  en la abertura indicada a tal fin. En el caso de las botellas deberá quitarse previamente su tapa (de Polipropileno PP), la cual se deposita por separado en otra abertura más pequeña.

A continuación, se pulsan simultáneamente dos pulsadores, que dan inicio al procesamiento del envase, cerrando la puerta de seguridad de la abertura. Inmediatamente de forma automática la máquina analiza el envase, aceptándolo sólo en caso de ser una lata de aluminio o botella de PET.

Una vez ingresado el envase, será compactado y luego separado en sendos contenedores según sea PET o Aluminio. La máquina contará además con un sistema de pulverizado autolimpiante de la cámara de compactación, el cual funcionará automáticamente luego de un número programado de ciclos.

Nota y foto: Prensa Secretaría de Medio Ambiente.