Así lo manifestó este lunes, la secretaria de Medio Ambiente, Natalia Spinuzza, en su visita a la Planta “Metropolitana”, ubicada en Donovan. Durante el recorrido dialogó con Canal 13 y explicó el trabajo que realiza el Gobierno de la Provincia en cuanto al tratamiento de residuos.

Spinuzza explicó el trabajo que realiza el Gobierno de la Provincia en cuanto al tratamiento de residuos.

En San Luis el respeto por el medioambiente es una prioridad y, dentro de las múltiples acciones que desarrolla el Gobierno provincial para su cuidado, la gestión integral de los residuos ocupa un lugar central. En esta dirección, la jefa de la cartera medioambiental se acercó a la planta “Metropolitana” y dialogó con Canal 13 sobre una política ambiental ejemplo en la región.

“En el marco del Tratado de Paz entre Progreso y Medio Ambiente, el Gobierno de San Luis implementa un Plan de Regionalización de Plantas de Reciclado y Tratamiento de RSU, con el cual se compromete con la gestión ordenada de los residuos domiciliarios en la provincia. Actualmente, disponemos de cuatro plantas operativas: “La Metropolitana” (región metropolitana), “El Jote” (región noreste), “Peuma” (región centro este) y “La Jarilla” (región noroeste).”, expresó Spinuzza.

Asimismo, la secretaria explicó: “El tratamiento de residuos tiene como objetivo gestionar en forma integral y sustentable los RSU generados en la provincia con el fin de erradicar los basurales a cielo abierto, reduciendo los efectos negativos sobre el ambiente y la salud de la población.

¿Cuántos RSU trata la provincia?

En el primer semestre del 2019, el Ente Administrador de Plantas de Reciclado y Tratamiento de RSU ya realizó, en sus cuatro plantas, el tratamiento de más de 11.200 toneladas, es decir, 11.200.000 kilógramos de residuos.

¿Cómo es el proceso de trabajo?

Una vez que la basura ingresa a la planta es separarla en materiales específicos (vidrios, plásticos , cartón, aluminio, hoja lata, tetrabrik). Todo lo que no se clasifica es trasladado hasta la fosa de tratamiento final. La misma tiene el tamaño de una cancha de fútbol por 22 metros de profundidad y está cubierta en su totalidad por una membrana impermeable que evita que los lixiviados de esa basura contaminen la napa.

Una vez completa la fosa (se calculan 8 años) se tapa con arcilla, tierra, se foresta y se pone en marcha una nueva fosa. Los residuos que se clasificaron son acondicionados para luego prensarlos y venderlos. De esta forma las plantas de tratamiento de residuos son autosustentables.

 

Nota y foto: Prensa Secretaría de Medio Ambiente.