La industria automotriz es uno de los principales motores de la actividad industrial. Su caída es más profunda y la sufren todos. Un pobre plan intenta reactivarla.

A fines de los sesenta, específicamente en agosto de 1969, el Automóvil Club Argentino (ACA) decidió inscribirse en las “84 horas en Nürburgring”. Correrían Torinos, autos de fabricación nacional. Desde ese entonces, aquella aventura, aquel sueño, se le llama “La misión argentina”. Fue una hazaña. Fue el automóvil que más vueltas giró en esas agotadoras 84 horas. Fue superior a Mazda, Lancia, BMW, Porsche, Fiat, Renault, Mercedes Benz, Alfa Romeo y Ford. Estamos a 50 años de aquel tremendo éxito del sector automotriz argentino.

¿Cómo estamos hoy? La producción en picada. Según la Asociación de Fabricantes de Automóviles (ADEFA) llevamos 9 meses seguidos con menos producción. En mayo la caída fue del 35,3%.

Se fabrica menos porque se vende menos. Según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACCARA) hay que remontarse a 2006, para encontrar cinco meses tan malos como los primeros de 2019. Entre enero y mayo de 2018 se patentaron el doble de autos que en este año.

Pese a la enorme caída en la producción, de 3 a 2, y patentamientos, de 2 a 1, los precios de los autos desde enero de 2018 a mayo se incrementaron más que la inflación. Datos del Ministerio de Producción y Trabajo.

En este contexto, el gobierno nacional lanza un plan de 1.000 millones de pesos para incentivar las ventas en junio. Ese monto equivale a un tercio de lo que el BCRA le paga por día a los bancos por intereses de las LeLiq.

Estas Letras de Liquidez comenzaron en octubre del año pasado, llevan 8 meses y no paran de incrementarse, ya suman más de un billón de pesos. Sí, no es un error tipográfico. Billón.

Los descuentos previstos van desde alrededor de los $50.000 y hasta $150.000 para los autos más caros. Será para 0 km con compra de contado o con financiación. En promedio pueden implicar un descuento de entre el 10% y el 15%. Aun así, serían más caros de lo que valían a principio de 2018.