La caída de la economía fue de 6,8% en relación a marzo de año pasado y lleva un año sin crecer. La línea de la indigencia creció 66,1% en el último año y una familia tipo necesita $ 11.845 para comer.

Los datos de la realidad económica siguen dando malas noticias. Ayer el Indec publicó 2 informes, el EMAE que muestra cómo va la actividad económica y el otro sobre la valorización de las canastas que señalan las líneas de indigencia y pobreza.

El primero muestra para marzo todos sus indicadores negativos. Marzo contra febrero 1,3% abajo. Marzo contra marzo de 2018, 6,8% de pérdida. Primer trimestre 2019 contra el mismo periodo del año pasado -5,7%.

Llevamos un año sin crecer y si se computan los acumulados anuales, desde junio de 2018 la economía no deja de caer. Estamos en una recesión muy profunda y extendida.

Casi todos los sectores de la economía cayeron, solo mejoró sensiblemente, en relación al mismo mes del año pasado, la agricultura. Fue un hecho de la naturaleza. Recuerden la sequía del año pasado.

 

Lamentablemente los sectores que más mano de obra generan, bancos, financieras, comercios en general, talleres, y la industria, cayeron más que el promedio general. Seguramente los datos de desocupación van a empeorar. El 19 de junio sabremos cuánto.

Respecto a los ingresos necesarios de una familia para no caer en la indigencia o la pobreza, el Indec nos informa:

Una familia tipo, requiere $ 11.845 para poder alimentarse y $ 29.494 para no ser pobre (no se computa aquí el costo del alquiler). Lamentablemente estas líneas tienen incrementos superiores a los de la inflación general. Mientras el incremento general de los precios creció 55,8% en los últimos 12 meses, la Canasta Básica Alimentaria subió un 66,1% y la Canasta Básica Total un 61,5%.

En el último año, solo en diciembre no aumentó respecto del mes anterior.

No es por acá.