La bailarina oriunda de Bahía Blanca que vive en San Luis desde 2009 llega al ciclo de reflexión que organiza el Gobierno de la provincia, a través del Programa Cultura. La actividad se realizará este miércoles 15, a las 18:30, en el Centro Cultural Puente Blanco. La entrada será libre y gratuita.

En una entrevista abierta, Sandy Brandauer compartirá su experiencia de vida, en una nueva edición del ciclo Empoderarte.

“Haber sido convocada para compartir mi experiencia como mujer que toda su vida se dedicó al arte me hace sentir honrada. Además, me siento honrada por ser mujer y haber podido desarrollarme como artista, que sé que no siempre es fácil”, expresó Sandy.

Con respecto a su visión de la mujer en el arte aseguró: “Muchas mujeres, entre ellas mi hija, me plantean si dedicarse al arte o no, porque temen no poder vivir de ello, y yo soy un ejemplo de que se puede. Por eso siento que el arte me dio un poder especial”.

Sobre el movimiento feminista consideró que se está generando un proceso importante. “Conozco varias colectivas en Merlo que trabajan en pos de la igualdad y por el respeto de los derechos, contra la violencia y estoy en contacto con las mujeres músicas que están luchando por la Ley de Cupos. Desde mi experiencia personal, tengo cuatro hijos y pude ser mamá y bailarina, docente, directora, que no es fácil, pero no es imposible. Soy hija de una madre de seis hijos, que también fue bailarina y siempre desarrolló su arte y nunca lo relegó por mantener el rol de la estructura familiar tradicional, quizás eso en algunos lugares es más difícil, entender esa visión a veces es más complicado, pero eso está cambiando”, concluyó la artista.

Sandy Brandauer

Es oriunda de Bahía Blanca. En 2009 se mudó a San Luis y desde 2013 vive en Villa de Merlo. Nació en una familia de artistas y desde pequeña estudió danza clásica. A partir de los 15 años comenzó a dar clases en la academia de su mamá. Luego de terminar el profesorado de Danza y la escuela secundaria viajó a Buenos Airea para capacitarse con gran inspiración con la maestra Moira Chapman, bailarina sudafricana formada en la Royal Academy.

Antes de regresar a Bahía Blanca, sus compañeros de clase la invitaron a una audición en el Teatro Maipo, para el espectáculo: El Maipo a la Kein, con Francky Kein y Manuel Arte, dos transformistas cubanos con una gran trayectoria.  De ahí en adelante, no dejó de trabajar en diversos espectáculos teatrales y en programas musicales y de entretenimiento, en televisión.  Entre las obras más importantes de las que participó se encuentran Eva, Sugar, Nacha del Ditella al 2000, El humor en los tiempos de Bronca, El Loco de Asís, Cats, Viva la revista en el Maipo, Pericon.com.ar, Segundo Piso Ascensor, Konga, Brodway Follies, Caviar Follies, Sweet Charity.

En Villa de Merlo se dedica a la enseñanza, pero también se desarrolla como directora y música profesional. Durante cuatro años dirigió la compañía Artistas Independientes de Merlo (AIME) y Los Comediantes Musicales.

Junto a su compañero Toba Gauna integraron una banda llamada Pawk, de fusión étnica, ante su fallecimiento la banda se reestructuró y sigue interpretando sus temas. Además, forma parte de la Comisión Directiva de Amigos de Merlo, que recuperó la sala teatral y generó un espacio cultural y social abierto a la comunidad.

Nota y foto: Prensa Programa Cultura.