La inauguración del complejo especializado en tratamientos contra el cáncer y que brindará los servicios de diagnóstico, tratamiento, recuperación y estética de los pacientes, será algo histórico para San Luis en materia de salud y asistencia social. Muchas personas que sufrieron esa enfermedad y sus efectos, y con gran esfuerzo lograron superarla, valoran la obra que realizó el Estado provincial. Nancy Castro es una mujer que venció un cáncer de mama diagnosticado en 2009.

Pero en el camino hacia este presente padeció diversos golpes. Hoy recuperó su salud y está feliz porque en su tierra habrá un lugar para cuidar a otras mujeres a las que les diagnostiquen su ahora lejano padecer.

“La verdad es que fue una enfermedad que me marcó mucho y que nadie se la espera. Un cierto día me estoy duchando y siento un nódulo en la mama izquierda. Me hicieron los estudios y tras ello comenzó la lucha”, expresó la mujer al inicio de la charla.

“Fue terrible, porque de un día para el otro pasé de estar sana a enferma de un mal que me decía: ‘Mañana no existís más’. Fue dura esa experiencia, comencé con los estudios y fue un cáncer bastante agresivo. Me lo descubrieron acá, mi doctora Nicotra, a la que le mando un beso enorme y adoro con todo mi corazón. Ella me mandó con la doctora Martínez, fui a verla. Pero luego volví con Nicotra y la consulté de nuevo. Yo confié en la provincia y en los profesionales puntanos. Me puse en sus manos y ella dio lo mejor de su profesión. Me operaron y esa parte también fue bastante brava”, añadió Nancy.

“Tenía en aquel momento mi obra social, que no me abandonó, y luego tuve que hacer las sesiones de quimioterapia, que fue otra etapa difícil. Allí me traté con el doctor Fagés, mi oncólogo, a quien quiero agradecer porque en ese trayecto me ayudó muchísimo. Ahí empezó otro tramo duro. En mi vida hubo un antes y un después de las quimio”, reveló.

“Empezás a perder el cabello, perdés un poco la memoria, te olvidás de cosas que aprendiste. No retenés lo que aprendés. Padecí distintos problemas al tratar una enfermedad tan agresiva. Pero luego me amigué con la enfermedad y le dije que no me ganaría. La otra parte dura fue hacerme la radioterapia en 3D. Tuve que hacerla fuera de la provincia, porque en ese momento aquí no había. Se hace con un acelerador lineal, que ahora el Gobierno de San Luis compró”.

“Tuve que hacer ese tratamiento en Buenos Aires. Me hospedé cuatro meses en un hotel de Once y compartí la experiencia con mucha otra gente del interior del país en mi situación y conocía a enfermos terminales de otras provincias. Empezás a vivir tu problema y el de los demás. A veces te levantan el ánimo y también te hacen caer, porque algunos se van. Ahí me acompañó mi hija, a quien amo profundamente. Ella, con 18 años, se hizo cargo de mí. Fue como mi mamá en ese momento. Las dos en Buenos Aires, solas. La verdad es que la amo. Es lo más grande que tengo”, reflexionó emocionada.

“Después, poco a poco salí adelante. No fue fácil. Fue bastante difícil aceptar que ya no tenía una parte de mi cuerpo. Mirarme al espejo y ver que estaba como mutilada. Estar sin cabello, perder otras cosas. Padecer otros problemas que vienen aparejados y que ahora hay que controlar. Todavía me cuesta, esto es día a día, pero es importantísimo poder tener en San Luis un Centro Oncológico y ese Acelerador Lineal. Simplifica mucho las cosas, uno está cerca de sus afectos y eso vale mucho”, valoró.

“Por eso, en una reunión en la que lo pude ver, le agradecí mucho al gobernador Alberto Rodríguez Saá en nombre de todos los que padecimos y padecemos esta enfermedad. Tener semejante obra en casa es de una gran importancia. Ojalá que nunca nadie tenga que ocupar ese centro, pero si eso ocurre, tenerlo en nuestra provincia es fundamental. Por eso le doy las gracias al gobernador. Uno cuando va a otras provincias valora lo que tiene aquí. Eso me llevó a decirle personalmente a Alberto muchas gracias”, contó Nancy.

Nota, foto y video: ANSL.