El Gobierno nacional no tiene plan económico y por ello sus medidas financieras están en serio riesgo. Suben los intereses y el dólar.

El desprecio del Gobierno nacional por la producción, el consumo y el trabajo, hace que no tenga un plan económico. Solo pretende, por intereses electorales, aquietar el dólar para que no se espiralice la inflación, que está altísima, superior al 50% anual, y sin miras de encontrar techo.

Al no mirar, ni actuar en la economía real, no hay sustento, sustancia, para sus medidas monetarias y financieras. Lo razonable, o de libro sería que si suben las tasas de interés el precio del dólar baje. Es lo esperable en un marco teórico. La realidad no siempre se ajusta a las teorías. Veamos lo que paso en los últimos treinta días.

El valor del dólar.

La línea azul muestra el piso de la banda de flotación convenida entre el BCRA y el FMI, la línea roja es el techo. Dentro de estas, el BCRA no puede comprar ni vender dólares, el FMI se lo prohíbe. La principal herramienta para determinar el tipo de cambio, es la compra o venta de los dólares para así regular su precio. Esta herramienta está vedada, dentro de las bandas. La opción que le queda al Central es subir las Tasas de Interés, a fin de incentivar que los ahorristas e inversores se queden en pesos.

Miremos cómo usó esa medida los últimos treinta días.

Las tasas que les paga a los bancos por las Letras de Liquidez (LeLiq) subieron de 50 a 67. Son 17 puntos en 30 días, implica un aumento del 34% en las tasas. En el mismo plazo el dólar mayorista, subió $3,60, lo que implica un aumento de 9,3%.

Miremos en un gráfico cómo se comportaron tasas y dólar en el último mes

Tanto los que apuestan por las tasas, como los que lo hacen por el dólar, ganan en relación a la inflación, que para marzo se estima en 4%. Los precios no suben más porque estamos en recesión y el consumo cae en picada.

El Gobierno espera que vengan los dólares de la cosecha y los del FMI, para que esto no estalle. No se aspira a mejorar, solo a que no explote.