La banda de El Volcán invitó al público de Terrazas a imaginar y sentir distintos escenarios con la mente y hasta tuvo un invitado sorpresa: el gobernador Alberto Rodríguez Saá.

El rock progresivo de Avispa al Cosmos llenó de sentimientos al Salón Blanco.

Acordes funkies sonaban en el tema “Multiuniverso”. Ciertos aires flamencos en “Dorothea Bach” mostraban el virtuosismo de Marcos Moreno (guitarra) y traían a la mente aquél duelo de Ralph Macchio con Steve Vai en la película “Crossroads”. Y eso es Avispa al Cosmos: además de una melange de estilos, sus interpretaciones “permiten a la gente conectarse con cosas que recuerda”, contaba el bajista Emilano Leyac, quien derrochó solidez en todo el set como una verdadera pared: “El Despertar” fue una prueba de ello, acompañado siempre por el ajustadísimo trabajo en batería de Esteban Acosta Cavichinni.

“Rock progresivo de los ’70  con influencias de David Gilmour de Pink Floyd, mantras a nivel planetario unificando la expresión primitiva de lo humano en el planeta con los nuevos ritmos americanos y latinos, toda esa gran fusión es Avispa al Cosmos. Apunta más al sentir que al ambiente, al espíritu y al alma”, expresó el guitarrista Moreno.

Por momentos se asemejaba a Frank Zappa, por otros a Jethro Tull pasando por Miles Davis o los nacionales Crucis y Madre Atómica. Como bien sentenciaron los músicos: “Hacemos música de código abierto que permite un par de interpretaciones”, ideal para sentarse, cerrar los ojos y abrir el alma para percibir esas sensaciones, esos sentimientos hechos canciones que emanaban desde el escenario del Salón Blanco y que al abrir los ojos, se pudo ver al gobernador Alberto Rodríguez Saá aparecer, atraído por aquellos mágicos sonidos que lo llevaron a subir al escenario para felicitar a los músicos y disfrutar del final de la actuación de este joven power trío.

Nota: Adolfo González.

Fotos: Jésica Flandes.

Video: cortesía Canal 13.

Edición: Guillermo Ramón / Angelina Dresti.