El objetivo es hacer frente a la peor crisis de desplazados que afecta a más de 65 millones de personas en distintas partes del mundo.

Desde el año 2001, cada 20 de junio se conmemora el Día Mundial de los Refugiados, a partir de una decisión de las Naciones Unidas. “Los refugiados son personas que huyen del conflicto y la persecución. Su condición y su protección están definidas por el derecho internacional, y no deben ser expulsadas o devueltas a situaciones en las que sus vidas y sus libertades corran riesgo”, dice el llamado a la solidaridad impulsado por la ONU al momento de instaurar este día.

San Luis es única Provincia con estatus de Estado Llamante. Recibe refugiados sirios desde febrero de 2017, brindándoles la posibilidad de iniciar una nueva vida en paz y lejos de la guerra. Hasta el momento, 38 sirios viven en la provincia y, según afirmó la coordinadora del Corredor Humanitario San Luis, Liliana Scheines, en las próximas semanas ese número se ampliará.

Estas acciones le valieron a la Provincia distintos reconocimientos internacionales, tal es así que en más de una ocasión la ONU destacó la política humanitaria de San Luis a través de artículos periodísticos en los que resalta la nueva vida de los refugiados sirios en suelo puntano. Asimismo, el pasado 12 de junio, la directora del Centro de Información de Naciones Unidas para Argentina y Uruguay, Tamar Hahn, visitó las residencias estudiantiles de la Universidad de La Punta, donde viven 38 refugiados sirios, en sus 12 familias, entre los que se cuentan 15 menores que asisten a las escuelas generativas; y aseguró que San Luis le generó “una impresión excelente por el gran trabajo tanto en las escuelas como con los refugiados. Un ejemplo que ojalá sigan otras provincias y otros países para albergar personas que vienen desde tan lejos y con una cultura tan diferente”.

Según datos recopilados por la ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), por tercer año consecutivo, el Día Mundial del Refugiado supera el récord de desplazamientos en el mundo con más de 65 millones de personas, de las cuales el 51 % son niños. Este flagelo es considerado la mayor crisis desde la segunda Guerra Mundial, ya que engloba no sólo a víctimas de guerras y conflictos armados, sino a mujeres que huyen de la mutilación genital, de violaciones y abusos sexuales. Muchas han perdido a sus hijos o no tienen nada para darles de comer. Niños soldados, forzados a tomar las armas, víctimas de traficantes, esclavos sexuales o niñas que son obligadas a formar matrimonios forzosos.