Tras obtener el oro en el Argentino de Ciclismo en Pista para Juniors y Menores en Vueltas Puntuables, y aún emocionado, no deja que el goce lo supere y agradece “al Gobierno provincial que pone todo a mi disposición”.

El pasado fin de semana, Tomi arrasó en Esperanza, Santa Fe. Minutos antes de las Vueltas Puntuables había ganado la medalla de bronce en los 500 metros, pero lloraba de bronca porque proyectaba el oro. Entonces Josué, su entrenador, lo reubicó en la sintonía de lo que venía: una nueva oportunidad.

“Me recuperé rápido y pude disfrutar mucho”, cuenta Tomás. En una prueba de sesenta vueltas al óvalo, con seis sprint (uno cada diez vueltas y otorgando 5, 4, 3 y 1 punto del primero al cuarto, respectivamente, y puntaje doble en el embalaje final) el puntano de 15 años arrasó en la categoría 2003, a tal punto que en la mitad de la prueba el locutor de la competencia ya lo anunciaba campeón, algo que sólo podía escaparse por algún inconveniente físico o de la bicicleta.

Le sacó tres vueltas a todos e indescontables 25 puntos. Fue con la sonrisa ancha hasta el campanazo de vuelta final, y tuvo una alegría que guardará para siempre: “Nunca me voy a olvidar de este título, era algo que soñaba y más al compartirlo con mi tío y mis abuelos en la pista”, dice y prepara la casaca y las medallas para enmarcar en un cuadro.

“No se había dado en el Argentino de Ruta y pude lograrlo en la Pista”, sostiene, y pone en claro los objetivos: “Soy chico, recién estoy comenzando y lo que sigue es continuar entrenando. El próximo objetivo son los Juegos Binacionales y los Evita”, dijo.

Alumno de la Escuela Generativa de Juventud, “Tomi” cuenta su día a día: “Arranco a las 6:00, hago 20 minutos suaves de rodilla, después me ducho, desayuno y voy al colegio. Mi abuela me prepara el almuerzo para comer en la escuela; de ahí voy al Campus en bici, hago la tarea física con mi preparador, después vuelvo a la ciudad pedaleando y me voy a hacer actividad al velódromo o a la ruta, según corresponda, y la rutina va cambiando de acuerdo a la planificación”, remarca.

Tomás cuenta la intimidad del diálogo con su tío y DT, Josué Moyano: “Me dice que vamos por buen camino, que hay que seguir con paciencia y entrenamiento, que todo llega”. Así, con ese método, sueña en voz alta: “Quisiera llegar a correr el Giro de Italia en un equipo Pro Tour de Europa, ser una estrella del ciclismo”.

 

Nota y Fotos: Prensa Campus ULP.