Quien es considerado el líder más poderoso del mundo se impuso con más del 76% de los votos, y regirá el destino del Kremlin hasta 2024, en el que será su cuarto mandato.

Como estaba previsto, Vladímir Putin fue reelegido al frente del Kremlin hasta el 2024 en las elecciones presidenciales celebradas este domingo 18 de marzo en Rusia.

Los otros siete candidatos a la Presidencia de Rusia quedaron muy por detrás según los resultados preliminares del conteo. Pável Grudinin del Partido Comunista de Rusia habría alcanzado un 12,2% de los votos, seguido del ultranacionalista populista Vladimir Zhirinovski del Partido Liberal-Demócrata) con un 5,9%; la periodista y presentadora de televisión Ksenia Sobchak de Iniciativa Ciudadana con un 1,5%; Grigori Yavlinski (Yábloko) con 0,9 %; Boris Titov del Partido del Crecimiento con un 0,7%; Maxim Suraikin de Comunistas de Rusia con un 0,68%; y Serguei Baburin de Unión de los Pueblos de Rusia con un 0,64%.

A partir de ahora, Putin tiene seis años por delante en los que afrontará retos internos, como seguir luchando contra la pobreza o levantar la economía tras la crisis, así como retos internacionales tales como la guerra de Siria o el envenenamiento en el Reino Unido del ex espía ruso Serguei Skripal. Pero hay una tarea que el Kremlin tiene que dejar bien atada: el nombre del sucesor, porque es muy probable que el 2024 sea el último año con Putin en el poder.

La Constitución de la Federación Rusa impide al presidente estar en el puesto más de dos mandatos seguidos. Putin fue presidente entre los años 2000 y 2008 antes de ejercer como ministro durante cuatro años, antes de volver a la Presidencia en 2012. En una reciente entrevista en la televisión estadounidense NBC, el propio Putin descartó que intente cambiar la Carta Magna para eliminar esta regla. Además, en 2024 cumplirá 72 años.

Hasta el día de hoy, Putin es el líder que más tiempo ha estado al frente del país desde el dictador soviético Iósif Stalin.