Tiene 17 años y hace cuatros que abrazó el ciclismo de montaña. Viene de competir en el Mundial de Australia donde entró entre las mejores 40 entre 150 competidoras.

Otra promesa del deporte puntano: Francesca Chiesa Bachey, la “bicivoladora”.

Francisca Chiesa Bachey tiene 17 años y es una de las máximas esperanzas que tiene el ciclismo de montaña de la provincia. Hace cuatro años que compite y ya tiene varios galardones en sus vitrinas. Es campeona argentina de Rally, subcampeona en Cross Country y Rural Bike. Es la actual monarca sudamericana, logro que consiguió en Paraguay. Compitió en el Mundial de Australia donde quedó 40 entre 150 participantes; y es la actual número 8 del ranking mundial. Es presente y futuro del deporte de las ruedas gruesas.

Cursa el sexto año del Instituto “Nuestra Señora del Carmen”. De chiquita hizo tenis. Después se inclinó por la música: tocó la guitarra. Hasta que de tantos viajes a Renca en bicicleta con la familia, un tío la vio entusiasmada y le dio el nombre de Daniel Nanjara, un profesor de ciclismo. Francisca lo contactó y desde la primera práctica hasta el día de hoy se dio cuenta que el deporte del pedal era lo suyo. Nunca más se bajó de la bicicleta.

“En mi casa siempre me inculcaron el deporte. No importa cual, pero que haga algo. Así que primero fue el tenis y ahora el ciclismo de montaña”, dice con vos firme y segura.

Se levanta todos los días a las 6:30. A las 7:00, entra al colegio. Sale a las 12:45. Almuerza con la familia. Y a la siesta sale a entrenar. Es una vida muy agitada para una chica tan joven, pero ama tanto lo que hace que no le importa tanto sacrificio. Mientras las chicas de su edad se van a un pub a tomar algo, ella se acuesta temprano, porque sabe que al otro día hay que madrugar porque se viene un día exigente de entrenamiento. Ni los fines de semana descansa, porque son los días de competencia. Ahí practica en el lugar de la carrera para conocer de la mejor manera el circuito y no darle ventaja a sus rivales de turno.

A pesar que en cuatro años de carrera ya ganó mucho, no se conforma. Ahora tiene la cabeza puesta en los Juegos de la Juventud, que se desarrollarán el año que viene en Buenos Aires. Necesita sumar puntos en las distintas pruebas y unidades UCI –que es la Unión Ciclista Internacional-.

“La bicicleta te permite ir por lugares inóspitos. Caminos bellos donde podés convivir con la naturaleza en toda su expresión. Eso también es una seducción a la hora de elegir el ciclismo de montaña. Amo lo que hago. Disfruto. Soy feliz. Me encanta estar en contacto con la naturaleza”, señaló Francisca.

Sus principales fans son su papá Ezequiel, su mamá Karina y su hermano Santiago –que tiene 14 años y también practica ciclismo de montaña-. La siguen a todas las carreras que pueden. Son su hinchada. Su cable a tierra. El puntal para que ella pueda hacer lo que le gusta y crecer día a día.

Ahora está en etapa de pretemporada. Tiene el calendario de entrenamientos bien marcados. Es una chica responsable. Sabe lo que quiere. Todo esfuerzo siempre tiene sus réditos. A la corta o a la larga los resultados llegan. A Francisca el éxito la sorprendió muy rápido, porque no es común que con tan sólo cuatro años de experiencia ya tenga tantos títulos y sea la monarca de Sudamérica y una de las mejores del planeta.

No se la cree. La humildad es su bandera. Tiene bien en claro su meta. No saca la mira de lo que quiere. Es presente y futuro del ciclismo de montaña.