El gobernador de la Provincia, Alberto Rodríguez Saá, abordó la problemática que viven los refugiados en el mundo y cómo San Luis se convirtió en un Estado Llamante para recibir a familias sirias. La disertación se realizó en la Universidad Nacional de San Luis.

El gobernador Alberto Rodríguez Saá disertó en la UNSL y contó cómo se convirtió en un Estado Llamante para recibir a familias que huyen de la guerra.

El gobernador Alberto Rodríguez Saá disertó en la UNSL y contó cómo San Luis se convirtió en un Estado Llamante para recibir a familias que huyen de la guerra.

La cita fue a las 11:30 en el Auditorio “Mauricio López” de la casa de altos estudios. Acompañado del rector de la UNSL, Félix Nieto Quintas, el primer mandatario provincial se explayó sobre la crisis que viven los refugiados y las acciones que realizó la Provincia para convertirse en un Estado de acogida.

Asistieron también el vicerrector de la UNSL, Roberto Saad, decanos de las 8 facultades, autoridades universitarias, ministros, funcionarios provinciales y estudiantes.

En la presentación al jefe de Estado, Nieto Quintas aseguró que “este encuentro marcará un hito en las relaciones entre la Universidad y el Gobierno provincial”.

Reflexionó que “la problemática a tratar es la referente a los refugiados sirios en la implementación de las políticas de Estado del Gobierno de la Provincia. La temática conmueve al mundo: hay 42 millones de refugiados y más de la mitad son niños. En particular los refugiados de Siria son 4 millones, y con el paso de las semanas el número se incrementa notablemente”.

Alberto Rodríguez Saá agradeció la invitación a la UNSL y deseó que sea “el comienzo de una amistad y nuevos tiempos entre ambos organismos”.

“Fui alumno de la Escuela Normal Juan Pascual Pringles y fui profesor también, y siento mucho orgullo de esa pertenencia”, dijo al inicio de la charla.

Al comenzar la disertación, el gobernador recalcó que “San Luis se convirtió en un Estado Llamante porque no provoca ningún problema social ni un desequilibrio económico. Es muy poco lo que damos y mucho lo que sí recibimos, como un clima de amistad, reconciliación y unidad por parte de ellos”.

Explicó la diferencia entre un refugiado y un inmigrante, y se detuvo a recordar que “la Argentina ha sido tierra de inmigrantes. En nuestra propia Constitución versa en su preámbulo: ‘Para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino’. Allí ya se plantea algo muy generoso y muy importante con los inmigrantes”.

En ese sentido, diferenció que el inmigrante no es lo mismo que el refugiado porque el inmigrante toma la decisión de dejar su lugar en el cual se siente cómodo, pero sin embargo busca una vida en otro país que él elige o sueña.

“Toda América se convirtió en tierra de inmigrantes, sobre todo europeos y de otros continentes y países y por las guerras, crisis económicas, sociales o lo que fuera. El inmigrante decide libremente un país donde iniciar una nueva vida y el momento para hacerlo”, reflexionó, y especificó: “El refugiado está en una situación desesperante, le sucede una tragedia, no tiene ningún espacio de libertad. Lo que deja no lo deja voluntariamente, están cayendo bombas, lo único que puede hacer es huir de ese lugar, no sabe la situación de su familia. Sólo toma lo que puede y busca un espacio; no elige absolutamente nada”.

Rodríguez Saá expresó que es una condición desesperante en la que viven y que no sólo es por la guerra, sino que también se ha producido por enfrentamientos tribales, hambre, xenofobia, religión, política, fundamentalismo y la no viabilidad económica de los Estados.

“El refugiado lo primero que busca, si puede, es llegar a Europa. Si tiene un país vecino con mejores condiciones busca el país vecino, por la ciudadanía, por una mejor calidad de vida y para desarrollarse profesionalmente también. Nunca van a buscar un país tan lejano como Argentina o San Luis, no se le cruza por la cabeza”, detalló el mandatario.

Luego señaló que actualmente hay personas que están en condición de refugiados, algunos que intentaron llegar a Europa y otros se encuentran en campos de refugiados.

A estos últimos los calificó como “verdaderos campos de concentración, el más grande del mundo tiene 400 mil personas en un solo campo. Es un campamento con carpas, similar a lo que son las villas miseria en Argentina pero de peores condiciones, porque en los campos se hizo un muro de seguridad. Cuando lo hicieron a ese muro les dijeron que era para su seguridad, pero en realidad era para que no busquen otro lugar, y se han convertido en condiciones infrahumanas”.

En otra parte de su exposición, Alberto manifestó que el drama más grave es la situación de las niñas embarazadas por violación. “Ésta es la situación dramática que viven, reciben asistencia de la Cruz Roja Internacional, de la ACNUR, de la solidaridad internacional del país donde están y de ONG, pero estos organismos están absolutamente colapsados”.

En esa línea el primer mandatario sostuvo que propusieron ser un Estado Llamante o provincia de acogida que reciba a refugiados. En esa iniciativa, le agradeció al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación, a cargo de Susana Malcorra, quien facilitó que refugiados lleguen a San Luis.

“Al ser una provincia llamante, en un corredor humanitario poseen un diálogo directo con la ACNUR, que visitan a los refugiados periódicamente para ver sus condiciones. Es imposible que vengan miles de refugiados porque no les interesa San Luis. Lo único que podemos hacer es poner un granito de solidaridad y que sepan que acá son recibidos”, declaró.

 

Ante un auditorio colmado, contó que los primeros refugiados sirios en arribar a San Luis fueron Lana y Majd, quienes son pareja y llegaron el 7 de febrero a la provincia por intermediación del arzobispo de la Iglesia Católica Ortodoxa Griega en Buenos Aires.

“Generaron un estado hermoso de unión y solidaridad. Ellos nos están dando un clima a nosotros que no teníamos”, dijo el gobernador. Las familias de refugiados que llegaron semanas después a San Luis fueron los matrimonios integrados por María y George, junto a sus hijos Fadi, Mikl y Jouni; también Maya y Joseph con sus pequeños Housip y Abelardo, y Georgina y Antoine con su hija Joudy.

Después de 50 horas de viaje arribaron a la ciudad de La Punta a las residencias universitarias. Están aprendiendo idiomas y los chicos ya están yendo a la Escuela “Corazón Victoria”.

“Nosotros tenemos que darles contención humanitaria por el tiempo que sea necesario hasta que se sientan libres, tengan trabajo, y salgan de esa situación desesperante, lo cual puede durar de 6 meses, 1 año y hasta 4 años; tenemos que estar conteniéndolos. Ellos no necesariamente tienen que quedarse a vivir, es temporario y es su elección si quieren quedarse definitivamente. Supongamos que el día de mañana haya paz en su país, ojalá; tenemos que ayudarlos a que vuelvan si así lo desean”, señaló el mandatario.

Sobre el final recordó que los municipios de San Luis adhirieron a ser intendencias llamantes. Y especificó que “si llegara un número de refugiados que excede a lo que puede recibir San Luis, ya estamos en contacto con los demás gobernadores para que otras provincias se conviertan en llamantes”.

Para quienes deseen ser adherentes activos, pueden inscribirse en www.corredorhumanitario.sanluis.gov.ar, ya sean familias, instituciones u ONG, para realizar cualquier acción solidaria.

 

Nota: Cinthia Agüero Patafio.

Fotos: Marcelo Lacerda.

Video y edición: Martín Micali.